«Debemos trabajar unidos para preservar el perfil industrial de Asturias»

Juan Carlos Campo, Cristina González, Lucía García, Santiago García Granda, Enrique Macián, Fernando Alonso, Fernando Martínez y Juan Vicente Piñera, en la entrega del premio Ingeniero del Año en el Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo. / HUGO ÁLVAREZ
Juan Carlos Campo, Cristina González, Lucía García, Santiago García Granda, Enrique Macián, Fernando Alonso, Fernando Martínez y Juan Vicente Piñera, en la entrega del premio Ingeniero del Año en el Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo. / HUGO ÁLVAREZ

Fernando Alonso y Lucía García reciben el premio 'Ingeniero del Año' por su trayectoria profesional y su proyección de futuro respectivamente

P. LAMADRIDOVIEDO.

Dos antiguos alumnos de la Universidad de Oviedo regresaron ayer a su alma máter para recoger el galardón al Ingeniero del Año. Fernando Alonso Cuervo, presidente del Grupo Isastur y vicepresidente de Femetal, fue reconocido en la categoría de Gran trayectoria profesional, mientras que Lucía García Linares, directora de Desarrollo de operaciones de logística de Toyota en Europa, fue distinguida por su Proyección de futuro. «Me congratula que los premiados sean dos personas salidas de esta Universidad», señaló el rector, Santiago García Granda, que presidió la ceremonia celebrada en el Edificio Histórico.

Fernando Alonso reconoció en su discurso que «los tiempos han cambiado y ser ingeniero no garantiza un estatus alto y una seguridad económica», pero sí permite contar con las «armas adecuadas para luchar». El presidente de Isastur manifestó su orgullo por ser asturiano y, aunque su grupo empresarial -especializado en los proyectos 'llave en mano' dentro del sector energético- tiene una amplia presencia internacional, reclamó la posibilidad de que los profesionales que lo deseen puedan quedarse en su tierra.

Porque Asturias tiene cantera y experiencia en el campo de la ingeniería, pero el talento «en muchos casos no vuelve». Para lograr retener a los profesionales y dinamizar la actividad económica, Alonso instó a remar en la misma dirección. «Debemos trabajar unidos para preservar el perfil industrial de Asturias. Empezando por los gobernantes autonómicos, nacionales y europeos», para que consigan instaurar «unas reglas del juego adecuadas porque es difícil ganar a la pata coja», apuntó en una clara alusión a la pérdida de competitividad de las empresas europeas, sobre todo por las restricciones ambientales que la Unión Europea asume y numerosos países extracomunitarios no. Alonso también tuvo un agradecimiento especial para su padre, Arturo, fundador de Isastur, quien fundó el grupo en 1978 junto con otros emprendedores.

El rector se congratuló de que los premiados sean exalumnos de la Universidad de OviedoEl presidente de Caja Rural de Asturias les agradeció que «inspiren esperanza»

También la familia ocupó una parte central de la intervención de Lucía García, que recogió su galardón visiblemente emocionada. Aunque reside en Bruselas porque allí se ubica la sede europea de Toyota, sigue muy vinculada a su patria chica. En este sentido, manifestó su certeza de que Asturias puede situarse en los primeros puestos de la actividad económica nacional. «Solo hace falta la firme voluntad de trabajar en equipo», recalcó, al tiempo que mostró su convencimiento «de que siempre se puede cambiar una tendencia negativa, todo es cuestión de actitud».

En la sexta edición de estos premios, organizados por Sacyr Fluor, la Escuela Politécnica de Ingeniería de la Universidad de Oviedo y la Fundación Caja Rural de Asturias, también intervino el presidente de la entidad bancaria. Fernando Martínez agradeció a Alonso y García que «inspiren esperanza» y demuestren que «con valentía, trabajo y generosidad se pueden conseguir metas muy difíciles».

Por su parte, la directora general de Universidad, Cristina González, destacó que esta edición del galardón Ingeniero del Año era «especialmente emotiva porque la premiada es una mujer» en la categoría de Proyección de futuro. Un gesto que «ayuda a visbilizar que también nosotras tenemos cabida en este sector y podemos acceder a puestos de responsabilidad».