Arcelor apagará sus baterías de Avilés en octubre y tendrá que importar cok durante meses

Las baterías de cok de Avilés, que cesarán su actividad el 1 de octubre. /  MARIETA
Las baterías de cok de Avilés, que cesarán su actividad el 1 de octubre. / MARIETA

La actividad cesará un trimestre antes del cierre y las de Gijón no estarán listas a tiempo; el grupo alerta de que hay peligro en Largos

NOELIA A. ERAUSQUINGIJÓN.

Es la situación más difícil que Oswaldo Suárez ha vivido en Arcelor, incluso peor que los momentos más duros de la crisis. Así lo trasladó ayer el consejero delegado del Clúster Asturias a los representantes sindicales en una reunión en la que informó del calendario de paradas que en estos momentos maneja la multinacional, unos plazos llenos de incertidumbres porque todo dependerá también de la evolución del mercado. No hubo datos sobre el efecto en el empleo de los recortes, entre otros aspectos porque será necesario ver cómo marcha el negocio en los próximos meses, pero sí la confirmación de que el otoño será muy complicado para las plantas asturianas debido a las importaciones de acero de productos extracomunitarios, el coste del CO2 y los altos precios energéticos.

Suárez anunció que las baterías de cok de Avilés se apagarán el 1 de octubre, tres meses antes de la fecha de cierre, prevista para el 31 de diciembre. Se esperaba que la actividad cesara semanas antes de Nochevieja, porque dejar la instalación en condiciones de seguridad es un proceso complejo, pero no que se adelantara tanto. Esto obligará a Arcelor a importar cok durante varios meses.

Octubre
Arcelor apagará las baterías de cok de Avilés tras 60 años de actividad. Se para el horno alto 'B' de Gijón. El 'A' seguirá funcionando, pero necesitará cok importado para ello.
Noviembre
A mediados de mes se prevé el arranque de la primera batería de cok de Gijón. Estos 45 hornos no podrán funcionar a pleno rendimiento hasta dos meses después. Se inicia la segunda fase de la reforma de la acería de Avilés, un mes más tarde de lo previsto por problemas de suministro de materiales para la máquina de colada.
Diciembre
Se cierran las baterías de Avilés definitivamente para su desmantelamiento.
Enero
Se termina la reforma de la acería de Avilés. Si el mercado se ha recuperado se podría poner en marcha el horno alto 'B'. La primera batería de Gijón funciona ya plenamente.
Abril
A finales de mes empieza a funcionar la segunda batería de Gijón. La instalación no estará a pleno rendimiento hasta finales de junio.

La obra de las nuevas baterías de Gijón ha sufrido muchos problemas y, aunque se apuran los plazos, no podrán estar listas a tiempo. Hace unas semanas, el grupo había trasladado que retrasaba la puesta en marcha de la primera batería de octubre a diciembre, sin embargo, ayer la fijó para el 15 de noviembre. No obstante, se calcula que la curva de arranque dure dos meses y que, por tanto, hasta enero los primeros 45 hornos no puedan estar a pleno rendimiento. Para encender los otros 45 habrá que esperar hasta finales de abril de 2020, lo que sitúa dentro de un año la fecha en la que las baterías puedan ser plenamente productivas.

Sin instalación en Avilés y con la de Gijón aún en obras, las factorías necesitarán cok de importación para seguir funcionando, aunque la multinacional señala que no habrá problemas de abastecimiento, ya que calculan que habrá un importante excedente en Europa, fruto de las paradas de hornos en Cracovia (Polonia) y Bremen (Alemania), y que en Asturias no se necesitará tanto, ya que también estará parado el horno alto 'B'. Este combustible se traerá, preferentemente, de la factoría polaca de Zaklady Koksownicze Zdzieszowice (ZKZ), de Bremen y de la frandesa de Dunkerque.

Por otro lado, el horno alto 'B' mantiene la fecha de su parada en el 1 de octubre, pero en este caso las obras por las que se había previsto se retrasan al 1 de noviembre. Será entonces cuando se cambien sus circuitos de refrigeración ('staves'), se instale una captación adicional para reducir las emisiones difusas y se prepare para permitir inyección de gas de cok. Este aplazamiento viene motivado porque se pretenden acompasar estas obras con las que se realizarán en la acería de Avilés, en la que se acometerá la segunda fase de la reforma que ya se inició en 2016. Esta también estaba prevista para octubre, pero problemas con el suministro de la máquina de colada continua hacen que se deje para noviembre.

Incluso en el mejor de los casos, la situación tardará meses en normalizarse. No hay una previsión para el arranque del horno alto 'B' y la empresa no liga directamente su puesta en marcha con la de la acería avilesina, pero todo apunta a que, como mínimo, la parada se prolongará cuatro meses. Fuentes de la multinacional ya advirtieron de que cada mes supondría un recorte de 100.000 toneladas que habría que sumar a las 700.000 ya anunciadas en mayo, sobre los 4,2 millones del año pasado. El ajuste inicial era del 16% de la producción, pero ahora podría elevarse por encima del 25%.

Por otro lado, no está claro el efecto de estas paradas en las líneas acabadoras. Todo lo marcará el mercado. Según Suárez, si hay cartera de pedidos se traerán desbastes de otras factorías para que sean laminados aquí.

Un millar de afectados

Los sindicatos se muestran preocupados por los efectos que tendrá en el empleo este adelanto del cese de la actividad en las baterías avilesinas, la falta de cok que habrá en Asturias, sobre todo si hay alguna incidencia en la obra de las de Gijón, y que se paralice el horno 'B' un mes antes de que se inicien las obras.

Sin ofrecer cifras, Suárez avanzó que al final del verano se prescindirá de los eventuales contratados para dar vacaciones en las baterías y que la plantilla fija, parte trabajará en el apagado de la instalación y recibirá la formación necesaria para las nuevas, y el resto será recolocado. Empresa y sindicatos dan por sentado que, al menos un millar de trabajadores, se verán afectados por todos los recortes a final de año.

Por otro lado, Suárez advirtió también de que Largos, que hasta ahora se está librando de los ajustes, vuelve a atravesar problemas. En el caso del alambrón se está viendo muy afectado por el incremento del precio de las materias primas y una caída de los precios y de los pedidos, mientras que en carril se suman problemas de competitividad y de fiabilidad de la nueva instalación, a pesar de haber recibido cuantiosas inversiones. En este sentido, apuntó que es necesario desarrollar un plan de acción para mejorar la productividad y aumentar las polivalencias y sinergias en estos talleres.