Arcelor aspira a lograr «la excelencia ecológica» en el sector del acero

El responsable de I+D de Arcelor, Gregory Ludkovsky, en la Escuela Politécnica de Ingeniería. / C. SANTOS

El máximo responsable de I+D del grupo, Gregory Ludkovsky, asegura que la única manera de competir con China es impulsar la capacidad creativa

P. LAMADRID GIJÓN.

«Nos estamos convirtiendo en una referencia mundial en el desarrollo de procesos relacionados con la protección del medio ambiente y la ecología». El máximo responsable del área de I+D en Arcelor, Gregory Ludkovsky, destacó ayer los progresos realizados por el gigante siderúrgico para reducir el impacto de la producción de acero en el entorno. Es más, en la charla que ofreció en la Escuela Politécnica de Ingeniería (EPI), en el campus de Gijón, aseguró que está convencido «al 100%» de que «estos desarrollos asombrosos» convertirán a Arcelor «en una referencia en excelencia ecológica» en la industria del acero.

Así las cosas, el jefe de I+D del grupo en todo el mundo consideró que Arcelor está en posición de afrontar la legislación en materia medioambiental de la Unión Europea, ya que la multinacional centra buena parte de sus esfuerzos en ello. «Se ha convertido en una parte crítica de nuestros proyectos», apuntó Ludkovsky. De hecho, Arcelor pretende, no solo cumplir la normativa de la UE en este ámbito, sino superarla. «Estamos haciendo desarrollos extraordinarios que no están dirigidos únicamente a cumplir los estándares ecológicos», indicó.

De modo que la producción de acero en Europa está «absolutamente» garantizada en el futuro a pesar de las exigencias europeas encaminadas a conseguir un mayor equilibrio entre la actividad industrial y el medio ambiente. En estos asuntos tiene un papel protagonista el centro global de I+D de Arcelor en Asturias, situado en Avilés. Entre los proyectos que se desarrollan en estas instalaciones, Ludkovsky resaltó aquellos relativos a la digitalización, aunque también se llevan a cabo iniciativas relacionadas con la inteligencia artificial y el 'big data'. Avances que sitúan a Arcelor a la vanguardia en innovación, tal y como puso de manifiesto el también vicepresidente de la compañía.

Innovación 'made in Avilés'

Ludkovsky puso el acento en la importancia de potenciar aún más el I+D, además de para cumplir con la normativa medioambiental, de cara a medirse en el mercado con la producción de acero chino. «La base está en la capacidad creativa frente a la de desarrollo, en la que es muy difícil competir con China», declaró. A su juicio, es más factible «establecer una equivalencia en los trabajos que se hacen dentro de la creatividad». En este punto, Ludkovsky elogió los trabajos realizados en el centro avilesino recientemente, «que están considerados como referentes mundiales en tecnologías y desarrollos basados en una profunda creatividad». En Avilés se lleva a cabo la investigación medioambiental para todo el grupo siderúrgico.

Tecnología que no solo benefician al propio sector, sino que pueden conllevar mejoras en otras actividades industriales «porque son transversales». Algunas de las iniciativas más potentes que desarrolla Arcelor para minorar el impacto ambiental tienen que ver con la inversión «de cientos de millones» para reducir las emisiones de las baterías de cok y las investigaciones para mitigar la contaminación que produce el sínter. Asimismo, Ludkovsky destacó los trabajos encaminados a disminuir las partículas que llegan al agua. «Las tecnologías que se están desarrollando para ello son completamente revolucionarias y lo más importante es que no solo servirán para cumplir con la legislación, sino para ir más allá».

Ludkovsky, que habló a los futuros ingenieros sobre las 'Claves en tecnología y materiales para la industria y el acero en los próximos diez años', dejó abierta la posibilidad de que las plantas asturianas puedan producir los aceros de última generación que fabrica Arcelor en otras partes del mundo. «¿Por qué no? Es razonable pensar que los nuevos clientes españoles van a necesitar productos más sofisticados», señaló. Además, resaltó la conveniencia de producir localmente, no solo para optimizar la logística, sino para adecuarse de un modo más eficaz a las necesidades de los clientes y reducir tiempo y costes. Por otro lado, la junta de escuela de la EPI aprobó, por unanimidad, proponer a Ludkovsky para ser nombrado doctor honoris causa, decisión que deberá pasar por el consejo de gobierno de la Universidad de Oviedo.

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