Arcelor reclama al Gobierno que el plan del clima «no ponga aún más en riesgo» su futuro

Instalaciones de Arcelor Mittal en Gijón. /JOSÉ SIMAL.
Instalaciones de Arcelor Mittal en Gijón. / JOSÉ SIMAL.

Lleva invertidos 136 millones en sostenibilidad desde 2011, pero reconoce que en 2018 aumentó la emisión de partículas «por factores externos»

LAURA CASTRONOELIA A. ERAUSQUINGIJÓN.

Arcelor resume en tres puntos los «grandes asuntos que afectan a su competitividad presente y futura en España»: la nueva normativa de derechos de asignación de CO2, las medidas de defensa comercial frente a las importaciones desleales y el precio de la energía eléctrica. Así lo asegura en el 'Informe de Sostenibilidad' de sus plantas en España de 2018, publicado ayer, y en el que subraya algunas de sus preocupaciones en esta materia, entre ellas, el Plan de Energía y Clima impulsado por el Gobierno y su modelo energético. «Confiamos en que este nuevo sistema no ponga aún más en riesgo el futuro del sector», advierte la compañía, que pide ante al Ejecutivo y a las instituciones europeas que tengan en cuenta esos tres riesgos que afectan a la siderurgia.

En este sentido, también espera que se impulse el estatuto del consumidor electrointensivo para que las factorías «puedan operar en igualdad de condiciones» respecto a otras europeas -entre otros aspectos, destaca que en dos años se subasta un 20% menos de potencia interrumpible y la retribución se ha recortado un 60%-. Por ello, reclama que el estatuto permita ese ansiado precio competitivo, estable y predecible que lleva años demandando la industria.

Además, remarca que el encarecimiento del precio del CO2 está impactando también en la factura eléctrica. «Estamos solicitando al Gobierno español que se articulen y se hagan efectivos a nivel nacional mecanismos de compensación similares» a los de otros países, señala el documento.

Por otro lado, considera «preocupantes» las disposiciones de liberalización referentes a la sobrecapacidad mundial y a las medidas de defensa comercial de la UE para frenar el exceso de importaciones que distorsiona el mercado.

Pero el documento, cuyo objetivo es «mostrar el valor que aporta ArcelorMittal al conjunto de la sociedad», va más allá y aporta cifras y explicaciones sobre asuntos de todo tipo, desde la plantilla, la siniestralidad y la formación continua a los proyectos de I+D, pasando por inversiones medioambientales o la cantidad que destina a impuestos.

Precisamente, cuando más se está hablando de la descarbonización de la economía, Arcelor saca pecho de su apuesta por contribuir a este proceso, con 136 millones invertidos en España desde 2011 y, sobre todo, el Plan de Mejora Ambiental para sus plantas asturianas, dotado 214 millones de euros para desarrollar 26 proyectos entre 2018 y 2022, la mayoría en este 2019. No obstante, reconoce que en 2018 los indicadores de calidad del aire han sufrido un estancamiento con respecto a la tendencia positiva de los dos años anteriores, básicamente por un aumento en la emisión de partículas hasta los 0,164 kilogramos por tonelada de acero. Este incremento se debe a «factores externos o coyunturales que no deberían repetirse en los próximos años», destaca Arcelor, entre los que subraya los incidentes registrados en la cadena internacional de suministro de mineral de hierro, que provocó un aumento de compra de mineral rico en ultrafinos, y el incendio de las baterías de cok de Avilés, que motivó cambios derivados de la importación de cok en los últimos meses del ejercicio.

Por otro lado, Arcelor destaca que invirtió el pasado año 40,2 millones de euros en I+D+i, un 64% más que en 2017 -28 de ellos en sus dos centros asturianos-, y que su actividad en España ascendió a más de 5.118 millones de euros, un 6% más que en 2017. De ellos, la mayoría, 4.302 se destinaron a pagos a proveedores, 534 a salarios y gastos sociales y 69,8 al pago de impuestos.