Dia decidirá su futuro el próximo 20 de marzo

Un supermercado Dia. /Archivo
Un supermercado Dia. / Archivo

La empresa propondrá en la junta de accionistas una reducción de capital y una posterior ampliación por valor de 600 millones de euros

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

La cadena de supermercados Dia ya ha puesto fecha a la junta de accionistas más decisiva de su historia: será el próximo 20 de marzo, en segunda convocatoria, cuando «previsiblemente» se sometan a deliberación y se voten ocho asuntos relevantes para la compañía, tal y como comunicó ayer a la CNMV. Pero en su mayor parte el debate girará sobre la propuesta de reducción de capital con la finalidad de compensar pérdidas y la posterior ampliación de 600 millones, asegurada por Morgan Stanley, que le servirá para fortalecer sus fondos.

Se trata de «la única solución realista, a día de hoy, para restablecer el equilibrio patrimonial y para cumplir con todos los compromisos asumidos por el Grupo», aseguró Borja de la Cierva, consejero delegado de Dia, en un comunicado.

En concreto, el grupo de distribución propondrá a sus accionistas reducir el capital social en 56,021 millones de euros, es decir, desde los 62,245 millones a los 6,224 millones, mediante la disminución del valor nominal de todas las acciones: de 0,10 euros a 0,01 euros por título.

Esta reducción de capital irá acompañada de la anunciada ampliación de capital de 600 millones, que, sin embargo, no cuenta con el respaldo del principal accionista de la empresa, el multimillonario ruso Mijaíl Fridman, que controla el 29% de la firma a través de la sociedad Letterone y que ofrece como alternativa una OPA voluntaria sobre la empresa, de 0,67 euros por título, y, en caso de que ésta prospere, una ampliación de capital de 500 millones.

2.100 despidos

La compañía se encuentra inmersa en una crisis que se agravó tras la presentación de los resultados del pasado ejercicio, en el que registró unas pérdidas por valor de 352,6 millones, frente a los 101 millones de beneficios que obtuvo en 2017, por lo que entró en situación de quiebra técnica o «causa de disolución». Esto es consecuencia de que las ventas cayeron un 11,3% hasta los 7.288 millones de euros, registrando descensos en todos los países donde opera (España, Portugal, Brasil y Argentina). El ebitda (resultado antes de impuestos, amortizaciones, intereses y depreciaciones) bajó un 47,8% hasta los 246 millones de euros.

Por ello, Dia anunció el despido de 2.100 trabajadores, el 8% de su plantilla en España, al tiempo que, de cara a mejorar la rentabilidad de la empresa y ajustar la base de costes, llevará a cabo el cierre de más de 600 tiendas no rentables en España, de las cuales 300 se cerrarán este mismo año.