La quiebra técnica de DIA pone en jaque 460 puestos de trabajo en Asturias

La quiebra técnica de DIA pone en jaque 460 puestos de trabajo en Asturias

El ERE anunciado por la empresa, que en el Principado cuenta con 61 tiendas, no afectaría a los trabajadores de La Plaza

ÓSCAR PANDIELLO

Aún no se sabe cómo afectará en Asturias los datos negativos de DIA pero ya han comenzado las especulaciones. Lo confirmado hasta el momento son los resultados anuales presentados por la cadena de supermercados: unas pérdidas de 352 millones de euros en 2018 y la entrada en quiebra técnica, ya que tiene un patrimonio neto negativo de 166 millones de euros, frente a los 257,3 millones positivos de un año antes. Con estas cifras, la compañía iniciará un proceso de consultas con los representantes de los trabajadores para iniciar el proceso de despido colectivo con el fin de «asegurar la sostenibilidad futura de la compañía», señala en un comunicado. Traducido en cifras, se despedirá al 8% de la plantilla directa en España, donde tiene más de 26.000 empleados. Dicho de otra forma: la salida de 2.100 empleados.

La cadena de supermercados DIA cuenta con 61 establecimientos en Asturias y una cifra de trabajadores que ronda las 460 personas. Es pronto para hacer cábalas puesto que aún no se han iniciado las negociaciones pero los sindicatos se han mostrado ya pesimistas ante el inminente anuncio de despidos o cierre de tiendas. Este anuncio, sin embargo, no afectará en un principio a los más de 700 empleados que actualmente trabajan en los establecimientos La Plaza, también del Grupo Día, pero que según informa el comité de empresa en Asturias no se verá afectado por los despidos.

El consejero delegado, Borja de la Cierva, ha reconocido que 2018 fue «un año turbulento para DIA, probablemente el más difícil desde la fundación de la compañía hace más de 40 años». De la Cierva reconoce, además, que los resultados de 2018, son un «claro indicador» de que la gestión de la empresa «no alcanzó las expectativas».

En los próximos días, la compañía iniciará un proceso de consultas con los representantes de los trabajadores para iniciar el proceso de despido colectivo con el fin de «asegurar la sostenibilidad futura de la compañía», señala en un comunicado. Los más de dos mil despidos anunciados representan el 8% de la plantilla directa en España, donde tiene más de 26.000 empleados, aunque sumando Brasil, Argentina y Portugal ronda los 43.000 empleos directos.

La compañía se encuentra inmersa en una crisis en la que los resultados no hacen más que constatar el difícil momento que atraviesa, agravado además por la pugna entre el consejero delegado y el máximo accionista, el magnate ruso Mijaíl Fridman (a través del fondo Letterone) que acaba de lanzar una OPA. A pesar de la situación de quiebra técnica o 'causa de disolución', la empresa puede seguir operando gracias al apoyo de los bancos acreedores, que le han garantizado liquidez hasta mayo. Sin embargo, necesita una ampliación de capital. El Consejo de Administración plantea una ampliación de 600 millones de euros, que tendría que ser aprobada en Junta de accionistas el próximo mes, mientras que Fridman -que aunque controla el 29% del capital está ausente del Consejo desde diciembre- ofrece una ampliación de 500 millones de euros condicionada a que triunfe su OPA.

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Pérdidas millonarias

La cadena cerró el ejercicio 2018 con 352,6 millones de euros de pérdidas consolidadas, en contraste con los 101 millones de beneficio que obtuvo el año anterior, según el comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Las ventas cayeron un 11,3% hasta los 7.288 millones de euros, registrando descensos en todos los países donde opera (España, Portugal, Brasil y Argentina). El ebitda (resultado antes de impuestos, amortizaciones, intereses y depreciaciones) bajó un 47,8% hasta los 246 millones de euros.

La compañía ha presentado un plan estratégico 2018-2023 centrando la transformación de la oferta comercial en «la calidad, los precios bajos y la proximidad». La empresa promete modernizar el estado de las tiendas y revisar el sistema de incentivos para los franquiciados. Entre los objetivos financieros para este periodo persigue mejorar el ebitda a partir de 2020, inversión contenida en 2019 y recuperación a partir de 2020 y crecimiento de dígito simple en ventas. A media mañana, la acción registraba un descenso del 0,28%.