Los supermercados asturianos pagarán casi diez millones de euros de atrasos con el nuevo convenio

Unas 600 personas se manifestaron durante las negociaciones a las puertas del SASEC. / PABLO LORENZANA
Unas 600 personas se manifestaron durante las negociaciones a las puertas del SASEC. / PABLO LORENZANA

Cada trabajador recibirá una retribución de 800 euros por el efecto retroactivo del acuerdo entre los sindicatos y la patronal

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Las negociaciones del nuevo convenio del comercio minorista marcharon el viernes a trompicones. Reconocen quienes las protagonizaron durante doce horas que hubo tensión, momentos en los que se pensó que quedaban totalmente rotas e, incluso, tiempo para la incredulidad ante la división de la patronal, con Alimerka haciendo valer su mayoría en la Asociación de Supermercados de Asturias (Asupa) a la hora de aceptar la subida de 50 euros mensuales que reclamaban los trabajadores, frente al criterio de Masymas y Dia, que se negaban a ese incremento. Estas empresas, además de otras cadenas de menor tamaño, hacen ahora números sobre qué supondrá para sus balances el aumento aprobado, que tiene efecto retroactivo a 1 de enero de 2018. Se trata de un desembolso importante que no estaba previsto y que podría hacer tambalear sus cuentas anuales. Los supermercados tendrán que pagar a los casi 12.000 trabajadores del sector los 800 euros que les corresponden por este año -50 por 16 mensualidades- y desembolsar así cerca de diez millones de euros en las próximas semanas, sin contar las cotizaciones sociales añadidas que deberán sufragar.

Según los sindicatos, cada empresa podrá elegir el momento en el que realiza el pago, aunque no lo podrá demorar en el tiempo. Fuentes de Alimerka han señalado a este periódico que su compañía, con 6.000 trabajadores, lo hará «con carácter inmediato».

En Masymas, analizan en estos momentos el impacto de la retribución. A pesar de haberse opuesto al incremento recogido en el convenio, desde esta empresa se acepta la subida, que recogerá para sus 1.500 empleados.

El aumento será lineal para todas las categorías, aunque sobre todo tendrá una mayor relevancia en las más bajas. Como ejemplo, para una cajera supondrá un incremento de cerca del 6,5%. Así pasará de cobrar 773,19 euros brutos en 16 mensualidades a 823, lo que elevará su sueldo anual a 13.171. No obstante, los representantes de los trabajadores recuerdan que hay categorías más bajas, como pueden ser los ayudantes de dependiente o los mozos de almacén, cuyas retribuciones son aún inferiores.

El acuerdo del viernes supuso cerrar el aumento salarial para 2018 y con él desconvocar la huelga prevista por el sector minorista en plenas navidades, pero con él no se cierra la negociación. Sindicatos y patronal volverán a verse las caras en enero para abordar las subidas de 2019 y 2020, con el objetivo por parte de los representantes de los trabajadores de alcanzar los 14.000 euros con el cambio de década, en consonancia con lo pactado en el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva.

También quedan otros aspectos conflictivos. Las centrales reclaman otras cláusulas sociales y aspectos no puramente económicos, como que los trabajadores no tengan que recuperar los 20 minutos que realizan de pausa durante su jornada laboral. En un comunicado UGT pide a los trabajadores que «mantengan viva la llama» para lograr mejoras sociales y CC OO insiste en que esta subida es «el fruto de una lucha necesaria, justa y solidaria, que no termina aquí, porque el convenio sigue negociándose».