«Quiero ser abogado por el valor que le doy a la justicia»

Nicolas Villanueva, con Gijón a sus espaldas, peinado por Delmiro peluqueros para las fotos. Debajo, con su moto. / PALOMA UCHA
Nicolas Villanueva, con Gijón a sus espaldas, peinado por Delmiro peluqueros para las fotos. Debajo, con su moto. / PALOMA UCHA

«La demanda por acoso acabó como tenía que acabar. Salí absuelto», dice el exconcursante de Gran Hermano, que hoy estudia Derecho en Oviedo

KAY LEVIN

Nicolas Villanueva Funes (Gijón, 21 de diciembrede 1973) saltó a la popularidad tras participar en la sexta edición del programa Gran Hermano. Casi quince años después de que Nicky entrase en la famosa casa, su vida es hoy bien diferente. Ahora dedica la mayor parte de su tiempo a estudiar Derecho en la Universidad. También acude siempre que puede a practicar en su club en El Molinón spinning, natación y pádel, deportes que combina con «salir a disfrutar de la buena gastronomía en Gijón y a tomar sidra con los amigos». Otra de sus pasiones: la moto, con la que recorre con su grupo los pueblos de Asturias.

-¿Cómo recuerda todo aquello de 'Gran Hermano'?

-Lo recuerdo con pasión, con alegría, recuerdo me quedé sin respiración cuando traspasé aquella puerta y que fueron tres meses dentro de la casa, donde los sentimientos subían y bajaban como si estuvieras en una montaña rusa. Tengo un gran recuerdo de todo lo vivido en aquella época: fueron dos los 'realitys' en los que concursé. Supuso para mí pasar del anonimato a la popularidad y, lógicamente, las ventajas y desventajas que eso me supuso. Te da muchas alegrías y también te das con la cruz de la moneda: es sabido que vende mucho más lo negativo que lo positivo de las personas expuestas públicamente, pero debo decir que lo pasé maravillosamente, que aproveché y aún aprovecho cada momento que me da ser un personaje público. Intento paliar como puedo todo lo negativo, pero soy muy positivo y siempre miro al frente, siempre con proyectos, siempre con una sonrisa. Con eso y con esfuerzo se consigue todo.

-¿El balance entonces es positivo? Algún sinsabor le trajo.

-Mentiría si dijera que ha sido negativo, o si me quejase, como muchos compañeros, de ser un juguete roto. Yo he crecido en todos los sentidos y además la gente es muy amable y agradable conmigo. Eso lógicamente es lo que me suma, solo son cuatro los que pueden insultarte y dedicarte malas palabras (yo los llamo los educados), al final hay mucha envidia y, la verdad, pierden el tiempo. En todo caso para eso está la Justicia, que no lo duden. Es más, he servido de ejemplo a muchos jóvenes en determinados aspectos de mi vida personal, intento siempre ayudar al que me lo pide y tiendo mi mano al que la necesita. Vivo una buena vida, y estoy haciendo lo que quiero en el terreno cultural y de aprendizaje. Estoy volcado en el Derecho, gracias siempre a la fuerza de mi familia y amigos. Desde aquí me gustaría enviarles un gran abrazo a todos: sois ineludiblemente mi mástil.

-¿De dónde viene ese interés por el Derecho?

-Lo he tenido desde niño. No me gustaban las ciencias, he sido siempre de letras, y creo que uno estudia para lo que tiene más cualidades. Cuando era funcionario del Estado y estaba de escribiente de mi teniente coronel, don Guillermo Pinto Cebrián, que descanse en paz, recuerdo quedarme noches de guardia con él; entonces él escribía un libro sobre la bandera de España y yo siempre le decía que, después de ese puesto, en el que aprendí tanto de leyes militares, sería abogado y escribiría algún día un libro también. Creo fehacientemente que mis cualidades son las más indicadas para estudiar esta carrera. Además, soy una persona muy cercana en el trato con la gente y, como todos saben, siempre lucho por la verdad, así que espero ejercer la abogacía para poder ayudar a las personas y por el valor que significa para mí la justicia. No soporto las injusticias hacia las personas o cosas, me gusta intentar demostrar siempre la verdad. Solo espero trabajar duro, y luchar por el que me necesite.

-Dejó la casa tras tres meses y después le vimos en 'Salvame' en 2009 y en 'GH el reencuentro' en 2010 ¿No le hubiera gustado continuar ligado a la televisión?

-Pues todo a su tiempo. Te diría que sí me gustó la televisión, y me gusta, y claro está que para ir a un 'reality' hay que valer y te tiene que gustar. Siempre que he estado en la tele es porque me han llamado y me han querido allí, y en los últimos años me han llamado, pero dije que no, porque no he querido mezclar televisión y universidad. De hecho, me ha venido bien el parón para centrarme en los estudios. En la actualidad no descarto volver, pues podría compaginarlo perfectamente: seguir con mi día a día y hacer colaboraciones en televisión o hacer alguna entrevista. Además, siempre dije que no hay dos sin tres, así que todo puede pasar, nunca se sabe... Ahí lo dejo.

-Hace años fue noticia por un altercado en las inmediaciones de un bar en Gijón en el que resultó herido en un ojo. ¿Como sucedió aquello y que daños sufrió?

-Efectivamente, se generó en un establecimiento un conflicto al lado de donde estábamos mis amigos y yo, y al agacharse el chico que iba a recibir el golpe y estar yo detrás, gratuita y desafortunadamente la agresión me la llevé yo. Podía haber salido lesionada cualquier otra persona, pero me tocó a mí, así que sufrí daños en un ojo del único golpe que recibí. Doy gracias a Dios de que no me hayan quedado secuelas, pues se ha llegado a decir que perdí la visión de un ojo, incluso que lo había perdido y otras barbaridades como que recibí una paliza, la verdad no doy crédito de las calumnias que puede levantarte la gente. A día de hoy, y con mis años, puedo decir que jamás he estado involucrado en nada ni parecido. No iba conmigo el tema, ni yo me metí en pelea alguna, aunque eso es lo que piensan las personas que quieren el mal de uno. Pero no ha sido así. En fin, es más morboso siempre pensar en lo negativo que en lo positivo de las personas. Vende muchísimo más, evidentemente.

-También apareció en el periódico por una demanda por acoso de la pareja que tenía en 2017. ¿Como acabo aquella historia?

-La historia terminó como tenía que acabar. La realidad de los hechos fue que salí absuelto, porque la denuncia no se sostenía por ningún lado y gracias a la verdad de los hechos todo fue desestimado. La juez no decretó ninguna medida de alejamiento ni medidas cautelares ni nada de nada en violencia de género, como quería la denunciante, cuyo nombre no quiero ni mencionar porque no la quiero ni recordar, en la vida hay que ser mejor persona y no intentar hacer daños gratuitos por los desequilibrios personales, que vienen y van según el día, y menos a personas que te lo han dado todo, utilizando la justicia para mentir o dañar a personas inmerecidamente, como si yo hubiese sido un autor de violencia doméstica, y eso jamás. Nadie debería ir a denunciar a la ligera ni a comprometer ni a someter a otra persona a este tipo de denuncias cuando no hay indicios racionales para ser enjuiciado por un delito de este tipo. Y ni que decir tiene el respeto que yo siento hacia las mujeres. La realidad de las cosas es la que es, y no la que algunos quieren que sea. Aquí se puede acreditar con la sentencia firme y documentación judicial, no hay trampa ni cartón. Confié plenamente en la justicia y gracias a ella y a la verdad salí libre de esta denuncia absurda y sin sentido que tanto daño me hizo. Triunfó mi verdad.

-Gijón es su ciudad. ¿Cómo la ve?

-Es evidente que amo a Gijón con toda mi alma, pero también veo sus carencias y necesidades urgentes. Veo un Gijón que se queda avejentado muy a mi pesar y una ciudad descuidada en zonas muy importantes, como cuando paso en coche por nuestro gran barrio de Cimadevilla y veo que el suelo necesita urgentemente ser reparado. También creo necesario cuidar más nuestros arenales, muy importantes en Gijón, afrontar mejoras en materia urbanística y de tráfico... Hay que dar prioridad a asuntos como el Plan General de Ordenación o el plan de vías (aprobado ya, pero que dará todavía bastantes dolores de cabeza). Nuestra ciudad necesita que vaya al alza la natalidad y, a la par, más centros sociales para las personas mayores. Me encantaría al termino de mi carrera aportar, colaborar y participar en los proyectos sociales de la ciudad.

-¿Se refiere a entrar en política en el futuro?

-Ni me asusta ni lo descarto y cierto es que sería estupendo dejarme la piel con un equipo para luchar por nuestro Gijon, para mejorarlo en todos los sentidos

-¿Cómo ve de próximo el ascenso del Sporting?

-Mi Sporting del alma y de mi corazón, cómo nos hace sufrir siempre... Tengo muchísima ilusión de que este año ascienda, tienen que pelear mucho lo que queda de liga, pero pueden conseguirlo; están haciendo una buena remontada en los últimos partidos. El año pasado nos quedamos a muy poco. Sí quiero decir que no me gustó la salida de Jony, que era un cromo para nosotros, creo que la gestión de la directiva en este caso no fue buena, pero a lo pasado, pasado, así que les mando mucha fuerza a todo el equipo. Estar en Primera sería además una muy buena inyección económica para la ciudad, y para todos los gijoneses. ¡Arriba el Real Sporting de Gijón!

-¿Dónde se ve en el futuro?

-Como he ido contando, soy muy positivo y muy luchador. Cuando acabe la Universidad en lo único que pienso es en volcarme en la abogacía, en el despacho, en las personas que pueda ayudar, que me necesiten. Tendré que aprender mucho, para eso estamos, para aprender y luego utilizar lo aprendido. Después quiero involucrarme en un equipo donde pueda ayudar a llevar para adelante a mi ciudad, involucrarme en sus proyectos, aportar y colaborar siempre atendiendo a mi ideología con todos los proyectos sociales y planes que beneficien a Gijón. Aparte quiero terminar escribiendo un libro, quizás mi autobiografía, que ya me lo ofrecieron hace tiempo.

-¿Y en un futuro más próximo?

-Peregrino el mes que viene a Covadonga, caminando, con el grupo Arcavico. Todo lo que la vida me ponga enfrente y pueda abarcar, lo haré, siempre hacia adelante, nunca jamás hacia atrás, donde quedaron muy buenísimos momentos y también otros malos, de los que por fortuna siempre se aprende, para no volver a repetirlos.

-¿Algo para concluir?

-Un abrazo por esta entrevistaal diario EL COMERCIO, y a todos mis conciudadanos. Gracias a todos de corazón. Viva Asturias.