Fallece Rosario Rendueles, catedrática durante décadas del Instituto Jovellanos

Rosario Rendueles, en una reunión con amigos. /
Rosario Rendueles, en una reunión con amigos.

Mantuvo la colaboración con el centro al que dedicó su vida, tras su ya lejana jubilación, hasta que un ictus deterioró hace varios años su salud

E. C.

María del Rosario Rendueles Hourtouat, carismática catedrática de Matemáticas del instituto Jovellanos durante décadas, falleció ayer en Gijón a los 93 años tras toda una vida dedicada a la enseñanza y al mismo centro docente incluso después de su jubilación.

José Miguel Fernández Suárez, 'Chechu', hasta no hace mucho presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos del Real Instituto Jovellanos de Gijón, recordaba ayer que Charo Rendueles, como era conocida entre sus compañeros, le dio clase de Matemáticas cuando las aulas se encontraban todavía en lo que hoy es Centro de Cultura Antiguo Instituto, en la calle de Jovellanos.

De aquélla, en la década de los años cincuenta del siglo pasado, Rosario Rendueles era todavía profesora auxiliar, según recuerda José Miguel Fernández, y dedicó algún tiempo a completar su formación antes de volver como catedrática de la materia que siempre fue su pasión, las matemáticas, y convertirse en una de las profesoras carismáticas del Jovellanos.

José Miguel Fernández no quiso evitar un recuerdo, también, a otra profesora de larga y fructífera trayectoria, María Elvira Muñiz, ya fallecida, y es que se puede decir que, dentro del Instituto Jovellanos, Rosario Rendueles fue a las Ciencias lo que María Elvira Muñiz a las Letras.

Milagros Madiedo, actual directora del Real Instituto de Jovellanos, ya no coincidió con Rosario Rendueles en el ejercicio profesional en el mismo centro docente, pero destacó ayer que la profesora mantuvo su colaboración mucho más allá de la jubilación, especialmente a través de la Asociación de Antiguos Alumnos, como jurado del premio Campanil y en la elección de antiguo alumno distinguido. La propia Rosario Rendueles fue también en su día reconocida con este galardón.

Madiedo recordó que la finada pasó también por la dirección del Jovellanos, pero apenas un año, de forma interina, porque siempre le gustó más dar clase que los cargos de representación o ejecutivos.

Esa actividad como directora la desarrolló durante un corto periodo de tiempo dentro de una trayectoria de más de cuatro décadas. Porque entre aquellos años iniciales a los que se refirió José Miguel Fernández y las desinteresadas aportaciones al instituto de la profesora jubilada pasaron lustros y décadas de docencia, miles de alumnos y probablemente decenas de planes de estudios. En principio, para los alumnos menos motivados no era una buena noticia que les 'tocara' Rosario Rendueles como profesora, debido a su fama de estricta. Aprobar no era fácil con ella o, al menos, esa creencia existía, aunque son muchos los que recibieron su magisterio y no dudan, con el paso del tiempo, en calificar la experiencia como muy positiva y fructífera. El caso de José Miguel Fernández, consultado ayer por este periódico, es un claro ejemplo.

Rosario Rendueles no solo fue profesora. Juan José García Rúa, exdirector del Instituto Jovellanos, destacaba ayer su personalidad «encantadora» cuando ya se encontraba alejada de las aulas, pero gustaba de acudir al centro al que dedicó toda su vida para participar en reuniones con antiguos colegas.

Cruz de Alfonso X

La trayectoria de Rosario Rendueles no mereció únicamente el reconocimiento personal de quienes la conocieron y trataron. Uno de los galardones oficiales que define el trabajo de la profesora ayer fallecida es la Cruz de Alfonso X El Sabio, que recibió con emoción y agradecimiento.

Creyente activa y adoradora nocturna, los restos mortales de Rosario Rendueles serán despedidos por sus familiares y amigos a las cinco de la tarde de hoy, en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Begoña. A continuación, el cadáver será incinerado en el Tanatorio Gijón Cabueñes.

 

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