Dos atracadores maniatan a los empleados de un banco de Gijón y se llevan todo el dinero

Los investigadores recaban información en la oficina bancaria atracada en la avenida de Portugal. / DAMIÁN ARIENZA

Entraron justo después de que abriera la oficina y huyeron a pie tras el asalto

O. SUÁREZ / P. SUÁREZ

La Policía Nacional investiga el atraco a mano armada que tuvo lugar en la mañana de ayer en una sucursal de la Caja Rural de Asturias en la avenida de Portugal. Los atracadores, dos hombres de entre 50 y 60 años, esperaron a las ocho de la mañana, hora de entrada de los empleados, para irrumpir en la sucursal. Inmediatamente, maniataron a los trabajadores y al personal de limpieza con bridas (un total de cinco personas) y les amenazaron con que llevaban armas de fuego, aunque en ningún momento llegaron a mostrarlas. Después, pidieron que se les abriese la caja fuerte y, tras hacerse con un botín todavía por calcular (a la espera de que se realice el arqueo), huyeron a pie.

Según los investigadores, los hechos fueron llevados a cabo de una forma evidentemente premeditada, por lo que la Policía no descarta que se trate de profesionales. Agentes de la Brigada de Policía Científica, desplazados al lugar, efectuaron una exhaustiva inspección ocular a fin de recabar pruebas y recoger vestigios que complementen la investigación y que permitan identificara a los responsables.

Tras tener conocimiento de los hechos, la Policía Nacional de Gijón activó el protocolo de búsqueda y fueron informadas el resto de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tanto de Gijón como del resto del Principado. El objetivo era desarrollar conjuntamente un amplio dispositivo que permitiera la localización de los autores del atraco.

Esperaron a que abriera la oficina y se cubrieron el rostro con gafas, gorras y bufandas

Los delincuentes son dos hombres que ocultaban parcialmente su rostro con gafas de sol, bufandas y gorras. Ambos rondan el 1,70 y 1,75 metros de estatura y tienen un aspecto cuidado. Los investigadores tomaron declaración a las víctimas y revisaron las grabaciones de las cámaras de seguridad de la entidad bancaria para intentar identificar a estas personas.

En una de las declaraciones de los empleados de la entidad financiera, en concreto la de su responsable y que fue quien avisó a la Policía, aseguró que los dos individuos estaban esperando para entrar en la oficina a primera hora. Al parecer, los atracadores estuvieron en la entidad unos veinte minutos. Ninguna de las personas que estaba en la oficina en el momento del suceso sufrió daños ni requirió de asistencia médica.

Pocos precedentes

Gijón no es una ciudad en la que los atracos a entidades financieras sean numerosos. Últimamente sí se registraron algunos en La Corredoria y La Tenderina (Oviedo) y hubo un intento en Pola de Lena. Lo que sí causó alarma social en la ciudad, y concretamente en el barrio de La Calzada, fueron una serie de atracos ocurridos en establecimientos del eje comercial de la avenida de la Argentina y la calle de Brasil. Precisamente, a finales de la semana pasada fueron detenidos dos jóvenes y una menor de edad como supuestos autores del atraco a la joyería Muñiz, que había tenido lugar el 24 de enero. Los agentes investigan ahora si son los mismos autores de otros hechos delictivos como el asalto a punta de navaja en una cafetería de la avenida de la Argentina, donde llegaron a golpear a una camarera.

Hay que remontarse a julio del año pasado para encontrar un hecho similar en una entidad bancaria. Entonces se trató de un hombre armado con dos cuchillos en una sucursal de la calle del Gran Capitán, en El Cerillero, que comenzó a proferir insultos hacia los bancos y desencadenó una situación de pánico entre quienes se encontraban en el establecimiento. Al final, el hombre no tenía intención de atracar el banco sino que solo pretendía llamar la atención.

En la memoria de todos los asturianos está el atraco ocurrido el 31 de octubre de 2017, en Cangas de Onís, y que terminó con uno de los ladrones arrestado, el otro se suicidó y un guardia civil herido. Fue uno de los sucesos de este tipo más graves ocurridos en la región en los últimos años.