60 aves fueron robadas en 2018 del parque de Isabel la Católica

El cuidador del parque con unas ocas en el aviario. / L. S.
El cuidador del parque con unas ocas en el aviario. / L. S.

Cisnes, gallinas de raza y pavos reales son las especies más sustraídas por los ladrones, que entran en el aviario y estanques de madrugada

M. MORO GIJÓN.

Los ladrones no dieron tregua durante 2018 a la colección de aves del parque de Isabel la Católica. Alrededor de 60 ejemplares -cinco al mes- fueron sustraídos del aviario y de los estanques, según el recuento realizado por el área municipal de Parques y Jardines. Cisnes, gallinas de raza y pavos reales son las especies que más están siendo esquilmadas por los amigos de lo ajeno, que perpetran sus fechorías siempre de madrugada. La pareja de emúes que, en esta época del año se encuentra en pleno proceso de cría y comparte espacio con las gallináceas, hasta el momento se ha librado por su tamaño.

Desde que en el verano de 2014 se puso el cercado eléctrico en los dos estanques para ahuyentar a las nutrias que estaban diezmando la población de aves, la casi totalidad de bajas en el censo animal del parque se producen por la acción humana. A finales del pasado mes de agosto tuvo lugar el robo de una hembra de cisne y sus tres crías ya crecidas en el lago pequeño. Los ladrones saltaron el pastor eléctrico que recorre el perímetro del estanque y, con un objeto contundente, rompieron el acceso a la jaula para sustraer a la familia de anátidas.

El destino más probable para este tipo de ejemplares es el mercado negro, en opinión el cuidador de la fauna de Isabel la Católica, José Luis García. Unas crías como las que se llevaron en verano, explica, están bastante cotizadas entre los traficantes de animales y pueden ser colocadas por 350 euros por cabeza. Los hechos se pusieron en conocimiento del Cuerpo Nacional de Policía con la consiguiente denuncia por la reiteración de la actividad delictiva que se ha estado cebando tanto con las aves acuáticas como con las terrestres,.

Respecto a las gallinas de raza que han sido sustraídas, García descarta que sean para sustento alimenticio, porque asegura que los ladrones siempre eligen los ejemplares más jóvenes y valiosos, desechando los de mayor edad y peor estado.

Los pavos reales son otros de los objetivos principales de quienes se dedican al saqueo de la fauna animal del parque. Todos los años se crían de 30 a 50 ejemplares y en este momento solo andan sueltos por el recinto ocho.

Falta de presupuesto

Las medidas para contrarrestar estos robos son complicadas de llevar a cabo, porque no hay presupuesto para instalar cámaras en el recinto y el refuerzo de la vigilancia policial no siempre es posible.

En 2008, la Policía detuvo in fraganti a un ciudadano de origen cubano quien trataba de introducir en el coche el cadáver de un pavo real que acababa de matar. Poco tiempo después el titular del juzgado de lo Penal número 1 lo condenaba a tres meses de prisión. Tuvo además que indemnizar al Ayuntamiento, propietario del animal, con los 1.300 euros en los que fue valorada el ave.

El parque de Isabel la Católica tiene desde el pasado marzo en vigor un plan de uso y gestión en virtud del cual se han empezado a realizar visitas guiadas y tratar de contrarrestar las críticas de desatención y falta de mantenimiento del principal parque de la ciudad.

 

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