«Falta apoyo de las instituciones para fomentar la tonada entre los chavales»

Fernando Ruiz, coordinador del concurso. / DAMIÁN ARIENZA
Fernando Ruiz, coordinador del concurso. / DAMIÁN ARIENZA

Fernando Ruiz, coordinador del Concurso de Canción Asturiana de EL COMERCIO: «Este año el plazo de inscripción se cerró antes de lo previsto porque se completaron las plazas»

CANDELA DEL VALLE GIJÓN.

Fernando Ruiz (Gijón, 1934) lleva toda una vida dedicada al folclore y la música tradicional asturiana. Se aficionó a la tonada por tradición familiar: su madre ganó uno de los primeros concursos celebrados de canción asturiana y empezó a bailar a muy temprana edad. Fue campeón de baile en un certamen por parejas a los 14 años y desde entonces el folclore ha sido su pasión. Lleva presentando y organizando el concurso de EL COMERCIO desde el año 1993.

-¿Cómo se plantea esta edición del Concurso de Canción de Asturias?

-Estamos en la treinta y ocho edición del concurso. El certamen se remonta al año 1976, por lo tanto, tiene mucha tradición. Este año, como novedad, habíamos planteado otra categoría, que era la de 'voces nuevas', para los jóvenes mayores de 16 que no se atreviesen a cantar en 'absoluta'. Sin embargo, decidieron dar el salto a la máxima categoría y prescindimos de la nueva. La estructura del concurso se mantiene en las tres categorías clásicas: masculino, femenino y menor de 16. En la categoría absoluta hay tres canciones y en la de menores de 16, dos. Las escogen ellos y algunos componen sus propias piezas.

-El plazo de inscripción de los concursantes finaliza el 10 de julio. ¿Hay muchos inscritos?

-En las bases figuraba que la inscripción era hasta el día 10 de julio, sin embargo, el plazo se cerró el 1 de julio por completar las inscripciones. Este año hay 60 participantes de las tres categorías: 36 en masculino, 14 en femenino y 10 menores de 16.

-¿Hay más o menos participación que otros años?

-La participación crece anualmente. Este año tenemos tres concursantes más que la edición pasada. La mayoría son asturianos pero hay algunos que vienen de Cantabria.

-¿Repite algún concursante de otras ediciones?

-La mayoría van a varios certámenes de canción asturiana y llevan años participando. Muchos repiten.

-¿Crece el número de jóvenes interesados en el folclore asturiano?

-El año pasado creo que fueron ocho y este año son diez. Se ve a la juventud involucrada si hablamos en general de todos los concursos. El certamen trata de fomentar sobre todo que los jóvenes se impliquen, dando por ejemplo, además de los premios a los ganadores del concurso, premios a la participación. El problema es que dependen de adultos y a veces no les pueden llevar.

-¿Cómo puede fomentarse la canción asturiana entre los más jóvenes?

-Los jóvenes pueden aprender tonada en clases privadas o clases oficiales. Falta más ayuda institucional por parte de la administración para fomentar la música asturiana entre los chavales. La mayor parte de las actividades se basan en el trabajo de la gente a la que le apasiona y tira por ello.

-El concurso es uno de los reclamos del programa veraniego de Gijón. ¿Atrae a muchos turistas?

-Está integrado dentro del programa de actividades veraniegas en Gijón y al público le interesa. Los turistas también se paran a verlo y les llama la atención el folclore regional asturiano.

-El certamen se celebra en la plaza Mayor, a diferencia de otras competiciones que tienen lugar en recintos cerrados.

-El lugar es una buena promoción para el concurso. Además, desde el año pasado todas las fases se realizan en la plaza Mayor.

-Lleva al frente del concurso 26 ediciones. Recientemente fue galardonado en el Teatro de la Filarmónica por toda una vida dedicada a la tonada.

-Lo agradecí mucho. Creo que es por estar desde tan temprana edad en el folclore. Mi madre fue en el año 1948 campeona de canción asturiana en Oviedo en el primer gran concurso que se celebró. Este trofeo y el diploma lo doné al Museo Regional de la Tonada en Mieres.

-¿Cómo comenzó en el mundo del folclore asturiano?

-Yo iba con mi madre de acompañante, con nueve años, a los concursos regionales y otra chica iba también con su madre. Entonces el director nos enseñó a bailar a los dos para que pudiésemos participar como pareja infantil. Ya con catorce años yo y trece ella fuimos los ganadores de un concurso en Sama de Langreo.

-¿Y cómo continuó?

-Después, con 16 años, fui profesor de baile regional porque formé una agrupación con las familias de aquí de Figaredo y Álvarez González. Daba clases a diferentes grupos de niños y luego ellos bailaban en festivales benéficos. Además, fui el primer hombre que ingresó en el año 1951 en la sección femenina porque debían ser parejas de baile mixtas y faltaban hombres. Hasta entonces las mujeres se disfrazaban de hombres para poder participar.

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