Dos años de prisión y una multa de 50.000 euros para el ciudadano marroquí juzgado por vender droga en Pumarín

El acusado, en el banquillo/CAROLINA SANTOS
El acusado, en el banquillo / CAROLINA SANTOS

El acusado, de nacionalidad marroquí, pertenecía a un grupo criminal junto con otras catorce personas que son objeto de otra causa judicial

OLAYA SUÁREZ

El ciudadano marroquí acusado de traficar con hachís y cocaína en Pumarín, Gijón, llegó hoy a un acuerdo con la fiscal para cumplir una condena de dos años de prisión y el pago de una multa de 50.000 euros. Lo hizo antes de la celebración del juicio previsto en la Sección Octava de la Audiencia Provincial. La representante del ministerio fiscal rebajó la solicitud de pena de los siete a los dos años, por un delito contra la salud pública y otro de pertenencia a grupo criminal.

El procesado fue arrestado en el marco de una operación realizada por el grupo de Estupefacientes de la Policía Nacional en la que fueron detenidas otras catorce personas, juzgadas a finales de 2018. Este último acusado no se personó a aquel juicio, por lo se decretó contra él una orden de búsqueda e ingreso en prisión. Durante la vista oral celebrada hoy se acordó su puesta en libertad, por carecer de antecedentes y ser una pena que no supera los dos años.

El grupo de traficantes utilizaba varios locales de hostelería, entre ellos un bar situado en la calle La Mancha. «El procesado se encargaba directamente de la venta de sustancias y utilizaba su domicilio y su vehículo particular para ocultar la droga», señala la fiscalía.

La Policía incautó hachís por importe de 23.502 euros y cocaína por valor de 7.175 euros.