La tonada de EL COMERCIO vuelve a salir a escena

Fernando Ruiz, organizador y presentador del concurso. / D. ARIENZA
Fernando Ruiz, organizador y presentador del concurso. / D. ARIENZA

La XXXIX Concurso de la Canción Asturiana modifica las bases y eleva el nivel de dificultad de las canciones | La fase clasificatoria arranca hoy y termina el 31 de julio. Los días 6 y 7 de agosto será la final. Las actuaciones tendrán lugar en la Plaza Mayor

MARLA NIETOGIJÓN.

No solo habrá que elegir los temas más trabajados y en los que más se luzca cada uno. Esta XXXIX edición del Concurso de la Canción Asturiana de EL COMERCIO trae como novedad el hecho de que los participantes, además, tendrán que demostrar que realmente saben expresar todo su talento.

La organización ha modificado las bases de modo que ahora los inscritos en la categoría de veteranos, tanto hombres como mujeres, podrán llevar dos canciones elegidas por ellos mismos y una, a mayores, que tendrán que escoger de la lista de diez temas que se les facilita. «Así no se verán tan cómodos y, además, estarán obligados a variar los estilos, uno de los factores que el jurado tendrá en cuenta a la hora de valorar y tomar decisiones», explicó Fernando Ruiz, presentador y alma de la tonada.

Estos cambios vienen, dijo, «a raíz de que en los últimos años estábamos viendo que los participantes repetían mucho las piezas, los que se inscribían varias ediciones seguidas, siempre elegían las que mejor les quedaban». Ahora, al tener que elegir una obligatoria de una lista impuesta por la organización, «habrá mayor dificultad y ahí será donde se vea la calidad del cantante, pues no son las que ellos suelen dominar».

A partir de ahora, además de esa condición, también tendrán que variar los estilos. «Será uno de los factores que el jurado tendrá en cuenta a la hora de valorar y tomar decisiones», señaló. Y es que, además de los profesionales que serán quienes elijan a los ganadores, «hay mucha gente entre el público que lleva siguiéndonos desde el principio. Ellos, al fin y al cabo, son los más críticos y hacen sus propias apuestas, en función de la calidad que detecten entre los participantes». El objetivo para el futuro está claro. Se espera, en los próximos años, «mejorar la participación infantil. Se lo ponemos fácil, pero cada vez hay menos niños», lamentó.