«Son traviesos, pero están bien cuidados»

Lo ocurrido ayer conmocionó a los numerosos residentes de un bloque que tiene quince plantas con cuatro viviendas en cada una. A prácticamente ninguno se les escapaba que podría haber tenido consecuencias funestas «Fue una chiquillada, pero menuda. Podría haber sido una fatalidad, comentaba una vecina, quien añadía aliviada: «Menos mal que alguien lo vio a tiempo». «No tengo mucha confianza con ella, pero creo que la madre es una cría bastante seria y no me consta que los niños se queden solos», opinaba Araceli Álvarez García, vecina del cuarto piso del mismo bloque que se enteró primero por su hija, que le comunicó lo ocurrido, y luego en persona. Llegaba de la compra cuando «vinieron los bomberos, la policía... Esto parecía una invasión». El despliegue suscitó gran expectación en el vecindario, donde «bajábamos todos a preguntar lo que ocurría». Los pequeños, justificaba esta vecina, «son bastante traviesos y alguna vez echaron kétchup por la ventana y me mancharon las sábanas que estaban tendidas». Araceli no tiene la impresión de que los niños estén desatendidos. «Creo que simplemente estaban jugando. Aunque su madre es joven y tiene mucho encima, están bien cuidados».