La Ascensión regresa sin pitas pintas

Primeros visitantes de la feria de La Ascensión tras la inuaguración ayer al mediodía en la losa de Renfe. /MARIO ROJAS
Primeros visitantes de la feria de La Ascensión tras la inuaguración ayer al mediodía en la losa de Renfe. / MARIO ROJAS

La feria en homenaje al campo asturiano arranca en la losa sin la tradicional exposición de aves | Esta es la primera edición organizada por la Fundación Municipal de Cultura tras la ruptura del acuerdo entre la SOF y el Ayuntamiento

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Ni pitas pintas, ni gochus asturceltas, ni cabras bermeyas, ni ovejas. La feria de La Ascensión, que arrancó ayer al mediodía en la losa de Renfe, se ha quedado este año sin la tradicional exposición de aves y de animales de razas autóctonas para disgusto de los incondicionales que veían en esta muestra uno de los grandes atractivos, sobre todo para el público infantil. Ello en una feria que presume desde hace 150 años de acercar el mundo del campo a la ciudad.

El hueco que antes ocupaban los expositores de animales ha sido sustituido por talleres infantiles y por diecisiete puestos de mercadillo con productos de artesanía. La ausencia de aves no pasó inadvertida a nadie y la pregunta del por qué se hizo inevitable. «Este año va a haber animales donde corresponde, en Olloniego», respondió el concejal de Cultura, Roberto Sánchez Ramos, durante la inauguración de la feria, ayer al mediodía. Allí habrá ovejas y cabras que se sumarán a las cabezas de ganado equino que participarán en el mercado ganadero de Olloniego-Tudela el próximo sábado. Este año, la feria ganadera se ha pospuesto para no coincidir con la de Llanera y evitar «hacerse competencia entre concejos». Lo que no habrá ni en Olloniego ni en la losa serán las gallinas ni el resto de aves que completaban la exposición en pasadas ediciones.

La feria de este año es la primera vez que se organiza desde la Fundación Municipal de Cultura, tras la ruptura del acuerdo de colaboración entre la Sociedad Ovetense de Festejos y el Ayuntamiento. El alcalde quiso agradecer a sus trabajadores el esfuerzo realizado «porque para muchos de ellos ha sido un trabajo nuevo», valoró Wenceslao López.

Este año se extiende a través de la losa por diez carpas, ocho jaimas y diecisiete mercadillos tradicionales. Una de esas carpas, la destinada a los productores asturianos fue foco ayer de las críticas de sus usuarios. La reducción del tamaño de los expositores y del pasillo destinado al público ensombreció la inauguración. «La venta de este año va a reducirse a la mitad porque no tenemos espacio para colocar todo el producto», aseveró Violeta Solís, propietaria de Embutidos Casa Milia. «Este año no podemos traer ni callos, ni picadillo, ni albóndigas porque no tenemos sitio para colocar el congelador», se lamentó.

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Las medidas de los expositores son de cinco metros de fondo y dos metros para el mostrador, explicó Luis García, de Conservas Costera de Gijón. La reducción de espacio también es palpable en el pasillo destinado al público. «Le faltan dos metros para facilitar el paso a la gente», señaló.

Los productores temen que hoy, día grande de La Ascensión, la carpa se colapse. «No va a poder pasar nadie por aquí», apuntó Concha Menéndez, de la bodega Monasterio de Corias.

Los productores también se lamentan de los puestos que han quedado vacíos. De los cuarenta que estaban previstos, se han ocupado treinta y seis. «Al lado nuestro tenemos un puesto vacío y solicitamos que nos lo dejaran para cuadrar la mercancía pero nos lo han denegado», señaló Concha Menéndez.

La culpa la achacan a la tardanza a la hora de publicar el reparto del sorteo de los puestos. «Hasta este martes no supimos si teníamos puesto o no, o cuál nos habían asignado», se lamentó Luis García. «Nosotras hasta el jueves no supimos la medida que iba a tener y cuando lo vimos mucha de la mercancía que pensábamos traer la tuvimos que dejar porque no hay espacio para exponerla», explicó Violeta Solís.

Críticas aparte, la feria de La Ascensión arrancó con los clásicos de siempre. La carpa dedicada a los queseros asturianos o la incondicional presencia del chigre de la agrupación 'Como yera antes' de Valdesoto, Siero. Lugar escogido por el alcalde y parte de los concejales de gobierno para tomar un culín de sidra y brindar quizá por el proyecto de recinto ferial para la parcela de Olloniego-Tudela.

Pendiente

Por segunda vez consecutiva el concejal de Cultura aprovechó la inauguración de La Ascensión para avanzar que en las próximas semanas tiene previsto anunciar el que será el «proyecto jamás habido en los últimos 150 años en Oviedo», en referencia al recinto ferial de Olloniego-Tudela. «Es un proyecto ambicioso que no solo busca que se haga una exposición de ganado en condiciones higiénico-sanitarias y urbanísticas sino que además sea polivalente», aseveró Roberto Sánchez Ramos. Preguntado por si cabría la posibilidad de que la feria de la losa se trasladase a ese nuevo recinto, aseguró que «puede coexistir lo que estamos haciendo en la losa y la plaza de la Catedral y Porlier» con ese proyecto de recinto ferial para Olloniego- Tudela.

En este sentido, el alcalde de Oviedo, Wenceslao López, reconoció la necesidad de recuperar un «espacio físico» para albergar ferias y exposiciones, que hay que planificar urbanísticamente y que deberá abordarse bajo el reto de recuperar los terrenos de La Vega.