La estratega de corazón minero

El acusado de llamar 2.500 veces al 112 reconoce los hechos y acepta una multa de 2.800 euros
María Luisa Carcedo, nueva ministra de Sanidad y Bienestar. / EFE

María Luisa Carcedo es especialista en la gestión de recursos sanitarios públicos | Nacida en San Martín del Rey Aurelio, destaca por su intuición política y su capacidad de afrontar conflictos dentro y fuera del partido

PALOMA LAMADRID GIJÓN.

Dicen quienes la conocen bien que María Luisa Carcedo posee un don para la estrategia política. Puede que sea innato o que esta habilidad se haya desarrollado a lo largo de décadas de intensa actividad política. La asturiana nació en 1953 en la parroquia de Santa Bárbara, en San Martín del Rey Aurelio, y desde muy joven se sintió atraída por esta actividad. No es extraño, ya que Carcedo pertenece a una familia minera ligada históricamente al PSOE. Además de sus ideas políticas, el hecho de venir al mundo en la cuenca del Nalón y rodeada de allegados dedicados a la extracción del carbón propició su acercamiento al SOMA, sindicato con el que siempre mantuvo buenas relaciones.

Poco imaginaba entonces que iba a convertirse en ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social por un inesperado giro de los acontecimientos. Porque la medicina es la otra gran pasión de esta mujer de carácter afable, rasgo que no le resta determinación. Tras concluir sus estudios en la Universidad de Oviedo, comenzó su trayectoria profesional en el centro de salud de Sotrondio. Un hecho que resultaba llamativo en una época en la que aún era escaso el número de doctoras, sobre todo en un concejo pequeño. Luego ejerció también como médica de Atención Primaria en el centro de El Natahoyo, en Gijón, donde tiene su domicilio. Entre 1984 y 1991, asumió responsabilidades de gestión en el ámbito regional.

Primero lo hizo como directora del área sanitaria del Valle del Nalón y posteriormente fue nombrada directora general de Salud Pública del Principado. Su salto a la arena política se produjo en 1991 como diputada en la Junta General. Cargo que ocuparía hasta marzo de 2004. En ese periodo de tiempo, el presidente autonómico Juan Luis Rodríguez-Vigil depositó su confianza en ella para hacerse cargo de la Consejería de Medio Ambiente y Urbanismo. Poseedora de una inteligencia brillante y una decisión férrea, llevó adelante grandes avances en materia medioambiental, pese a no ser el ámbito que más dominaba en un principio. Todavía se recuerda su lucha para proteger tanto los espacios naturales como la flora y la fauna autóctonas. Junto a sus habilidades para la gestión de los recursos públicos, destaca su visión política. En sus círculos más próximos, alaban su capacidad para idear estrategias y solucionar los numerosos conflictos que surgen en el día a día de un partido. Con Vicente Álvarez Areces fue portavoz del grupo socialista en el Parlamento asturiano por su capacidad para lidiar con sus adversarios de bancada.

Pero con el presidente regional que mantuvo una relación más estrecha fue con el actual. Carcedo se posicionó como un gran apoyo para Javier Fernández. De hecho, se ocupó de dirigir las tácticas en campaña electoral para que consiguiese acceder a la máxima responsabilidad dentro del Ejecutivo autonómico. Por ello, resultó tan dolorosa la ruptura entre ambos, que se produjo a raíz del respaldo que Carcedo ofreció a Pedro Sánchez cuando este decidió abstenerse para que Mariano Rajoy no se proclamase presidente del Gobierno. Actuación que le llevó, en octubre de 2016, a dimitir como secretario general del PSOE. María Luisa Carcedo, como él, quedó relegada, para regresar triunfal tras la victoria en las primarias.

Sánchez le encargó entonces la dirección del Ingreso Mínimo Vital o renta básica cuando diseñó su ejecutiva y fijó los diez acuerdos de país para tejer con colectivos sociales y presentarlos en la campaña electoral. Diseñó las políticas de familia en el último programa del PSOE, desde su responsabilidad como secretaria de Bienestar Social de los socialistas. Luego, desde la Secretaría de Sanidad y Consumo del PSOE, impulsó medidas como la nueva regulación de la eutanasia.

Tras pasar por el Congreso y el Senado y ser nombrada alta comisionada para la lucha contra la pobreza infantil en el Gobierno de Sánchez, Carcedo encara ahora una nueva responsabilidad. Asturias tiene nueva ministra tras catorce años. Pero hay que remontarse tres décadas para encontrar a la anterior asturiana que ocupó un cargo de tal rango: Matilde Fernández, también del PSOE.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos