Junqueras: «Hay que devolver el conflicto catalán a la buena política y al acuerdo»

Oriol Junqueras. /Efe
Oriol Junqueras. / Efe

El presidente de ERC admite «errores» y recuerda al tribunal su responsabilidad en la sentencia; Romeva carga contra la Fiscalía y defiende que hacer un referéndum ilegal «no es delito»

MATEO BALÍN y MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

El exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras ha instado, durante su turno de última palabra en el juicio del 'procés', a devolver la cuestión del conflicto catalán a «la política, la buena política, al terreno de la negociación y el acuerdo». El presidente de ERC ha gastado un par de minutos de los 15 que disponía para dirigirse al tribunal del Supremo y asegurar que mantiene sus «convicciones políticas y religiosas» y que las comparte «con todos aquellos que creen que defender la república (catalana) desde un parlamento no puede constituir delito», siempre «desde el respeto a las libertades fundamentales y los Derechos Humanos».

«Todas mis acciones demuestran mi respeto por la bondad y la dignidad humanas. Todos los que me conocen seguro que son perfectamente conscientes de ello, incluidas las acusaciones. Cualquier político comete errores, pero siempre he evitado esa mala política que niega el diálogo, la negociación y el acuerdo. Entiendo que les han pasado a ustedes la responsabilidad de dictar sentencia. Lo mejor para todos sería devolver la cuestión a la política, la buena política, devolver el asunto al terreno de la negociación y el acuerdo«, ha afirmado.

Junqueras se enfrenta a 25 años de prisión por un delito de rebelión agravada con malversación y la Fiscalía lo considera el cabecilla y «motor» del «golpe de Estado» en otoño de 2017.

Tras el líder republicano ha tomado el testigo su colega de partido Raül Romeva. El exconsejero de Exteriores ha sido mucho más duro y directo y ha afirmado que las acusaciones «han instrumentalizado el concepto de odio». «Han querido construir un marco mental fundamentado en la existencia de un odio contra España, contra lo español. Y, sin embargo, no han podido aportar ni una sola prueba», ha dicho.

Romeva ha añadido que «tanto las hipótesis de la acusación, como sus planteamientos, así como los interrogatorios han presentado un claro trasfondo ideológico, un sesgo en absoluto disimulado». «Si escucharan a los dos millones de personas, comprobarían que no es el odio lo que ha movido todo», ha subrayado. «Sigo creyendo que hacer un referéndum, incluso si éste es ilegal, no es delito. Hoy las presas y presos políticos somos nosotros, mañana puede ser cualquiera«, ha rematado el acusado, a quien le piden 16 años de prisión por delitos de rebelión y malversación.