Un apagón solidario para devolver su luz a la Tierra

Un apagón solidario para devolver su luz a la Tierra

La Hora del Planeta vuelve a oscurecer los monumentos y edificios más icónicos del mundo

COLPISA / AFP

De la Ópera de Sídney a la torre Eifell o los rascacielos de Hong Kong, un sinfín de monumentos y edificios icónicos de todo el mundo apagaron el sábado las luces por la Hora del Planeta, un evento global contra el cambio climático que en su décimo año recorrió el maltrecho planeta azul para devolverle su luz. Millones de personas de 170 países secundaron esta cita anual para alertar sobre el calentamiento global causado por la combustión del carbón, el petróleo y los gases de los automóviles y plantas de energía. La oscuridad se apropio del Empire State en Nueva York, de las pirámides egipcias, el Kremlin de Moscú, la Acrópolis de Atenas, el Big Ben de Londres, la Mezquita Azul de Estambul o la Alhambra de Granada.

En París, la torre Eiffel se apagó en presencia de campeones deportivos, embajadores de la candidatura de la capital francesa para los Juegos Olímpicos de 2024. En Alemania, unas 300 ciudades se unieron al evento. En Berlín, la Puerta de Brandenburgo se oscureció como el Ayuntamiento, mientras que en Colonia, la catedral se apagó una hora.

En la capital australiana, muchos edificios del puerto apagaron sus luces durante una hora marcando el comienzo de la acción en todo el mundo. El apagon soliadrio recorrió Asia, donde el 'skyline' de Hong Kong se oscureció, mientras que en la pagoda más sagrada de Birmania, Shwedagon, 10.000 lámparas de aceite se encendieron para brillar por la Hora del Planeta. En Pekín, la sede de la televisión china también se quedó a oscuras.

En Singapur, sedes de más de 200 organizaciones, incluyendo los edificios del icónico 'skyline' de la ciudad-estado apagaron sus luces para la ocasión y miles de personas participaron en una «carrera sostenible» por el planeta. En Japón, el famoso edificio Sony de la avenida Ginza de Tokio dejó de brillar en homenaje a la Hora del Planeta.

El evento, que tiene su origen y punto de partida en Sídney, ha crecido hasta convertirse en una campaña medioambiental mundial, celebrada en todos los continentes. La primera edición, hace diez años, tuvo lugar únicamente en la capital australiana, recordó WWF, la organizadora del evento.

«Lanzamos la Hora del Planeta en 2007 para mostrar a los dirigentes que los ciudadanos se preocupaban por el cambio climático», indicó Siddarth Das, director de la iniciativa. «Ese momento simbólico es ahora un movimiento mundial. Es realmente humilde y dice mucho sobre el poderoso papel que juegan las personas en los temas que afectan a sus vidas», añadió.

En esta edición, la acciones, programadas para las 20:30 horas locales, se extienden a África, Europa y el continente americano: concierto con velas en Lisboa, plantación de árboles en Tanzania... En Sudáfrica, el foco estuvo en las energías renovables, mientras que en China, WWF aseguró que estaba trabajando para impulsar un cambio hacia estilos de vida más sostenibles.

El cambio climático se está acelerando bajo el impacto de los gases de efecto invernadero, generados sobre todo por la combustión de energías fósiles, como el gas, el carbón y el petróleo. 2016 fue el año más cálido jamás constatado en el planeta desde que se empezaron a registrar los datos en 1880, y el mercurio marcó el tercer récord consecutivo anual.