El Comercio

Cumpleaños sin bolsas de chucherías y una bolsa del almuerzo sin bollería industrial

Si era habitual que cualquier conocido pudiera ir a buscar al niño al cole, también lo era que todos los centros celebraran la Navidad con alusiones religiosas, que los niños repartieran chucherías a los compañeros el día de su cumpleaños y que, en el recreo, sacaran de sus mochilas bocatas de nocilla o bollería industrial. Pero todas esas escenas han cambiado. Para recoger al niño, autorización. La Navidad, mejor sin belén. Los cumpleaños, sin chuchería. Y el almuerzo, sano.

En cuestiones de alimentación es donde más evidente se ha hecho el cambio. Y no solo porque los centros educativos han incorporado a sus proyectos pedagógicos los hábitos saludables, sino también por una cuestión de seguridad y precaución: las alergias e intolerancias están a la orden del día.

Por eso, la mayoría de los centros han prohibido a las familias llevar golosinas en sus cumpleaños, o al menos lo han sugerido. En algunos casos les piden que lleven galletas, con especial cuidado siempre con los ingredientes por las intolerancias y alergias. En otros, han pedido a los padres que, en caso de querer compartir un detalle con los compañeros, sean unos colores, o un lápiz, o una goma de borrar. Los hay que no quieren que lleven nada de casa. Ya pone el colegio la fiesta, las canciones y la corona para el homenajeado y con eso, dicen, es suficiente.

En cuanto al almuerzo, en el ciclo de Infantil al menos es muy habitual que los centros marquen la pauta. El lunes, fruta. El martes, bocadillo. El miércoles, lácteos. El jueves, a elegir entre fruta o bocadillo. Y el viernes, galletas, chocolate, un trozo de bizcocho, magdalenas... Pero nunca bollería industrial. En otros centros, los lunes llevan galletas o cereales y los viernes a elegir. Algunos colegios celebran semanas dedicadas especialmente a la alimentación saludable y, en concreto, a la fruta.