El Comercio

El emocionante anuncio de la Lotería de Navidad 2016 rodado en Villaviciosa y Tazones

  • Las localidades asturianas son el escenario de la historia dirigida por Santiago Zannou

Manuel, Justino... y ahora Carmina. Una maestra jubilada protagoniza el anuncio de la lotería de Navidad, un chute de emoción, en la línea que se ha seguido desde que el calvo dejó de repartir suerte. El spot, que en su versión larga dura casi cinco minutos, aunque se han hecho otras más cortas de tres minutos y medio, un minuto y treinta segundos, relata la historia de una profesora mayor que cree que le ha tocado el 'Gordo'. No le ha tocado, porque el sorteo se celebra al día siguiente, pero sus hijos y todo el pueblo no quieren quitarle la ilusión a la mujer, así que le organizan una gran fiesta en el faro.

El faro de Lastres concretamente, en Asturias. Escenario natural y real del anuncio más esperado del año. Las secuencias del pueblo se han tomado en Villaviciosa y también se reconoce en las imágenes Tazones. «Nos imaginábamos un pueblo costero, de pescadores, habitado por gente con esos rostros tan bonitos llenos de arrugas. A la vez tenía que ser un pueblo pequeñito donde esta historia resultara verosímil. En una ciudad no podría ocurrir», desvela Juan García Escudero, director general creativo de Leo Burnett, la agencia que ha ideado el spot de Carmina y también fue artífice del de Manuel, el hombre del bar que se olvidó de comprar el décimo que tocó, y de Justino, el bigotudo hombrecillo de la fábrica de maniquís.

Localizado el escenario, se afanaron a buscar a la protagonista. En femenino. «Tenía que se la abuela de España». Y a todas ellas representa Pilar, una tardía 'actriz' madrileña de 84 años. «Dos días antes del casting su nieto la había apuntado a una agencia de modelos. Buscábamos una mujer que resultara entrañable, que transmitiera bondad con la mirada. Y Pilar nos emocionó a todos». Sobre todo cuando pronunció la frase clave del spot. La dice al final, cuando su hijo está a punto está a punto de revelarle a su madre que no, que no le ha tocado. Que se ha equivocado porque hoy no es 22 de diciembre, es 21. Entonces la mujer le calla: «A las madres hay que hacerles siempre caso». Y le desliza el boleto ganador. El que ella cree ganador porque en realidad Carmina se ha confundido. «Ahí te das cuenta de que a ella el dinero no le importa. Que lo que le hace feliz es dárselo a sus hijos», cuenta el responsable de Leo Burnett.

- Y por eso su hijo no le dice la verdad. ¿Cómo habría reaccionado Carmina en caso de saber que se había equivocado, que el sorteo era al día siguiente?

- Lo habría encajado bien porque pensaría que nadie le quita ya el día tan feliz que había pasado celebrándolo con los suyos y todos los vecinos del pueblo.

- ¿Se pensó darle ese final al spot?

- Se pensó pero se descartó porque es un final que resulta menos satisfactorio. El gesto de darle el décimo a su hijo cerraba muy bien la historia.

Se inventaron que era una película

Una historia que no está inspirada en un hecho real, pero que sí tiene apuntes biográficos. Como la propia Carmina, que así se llama la abuela de uno de los creativos de la agencia. El 'bar Iris' que sale como escenario secundario en realidad se llamaba de otra manera, pero lo 'bautizaron' Iris en homenaje a una compañera de la agencia. Y Carmina es una maestra «porque tenía que ser una maestra, alguien que ha dedicado la vida a los demás, alguien por el que un pueblo entero se implicaría para hacerla feliz». Un guiño a los maestros de los pueblos.

El spot se rodó hace un mes en Asturias, que vivió, como todo el norte, una inesperada propina veraniega, sol en otoño. «Nos hizo demasiado bueno, así que luego hubo que homogeneizar en el estudio las imágenes para dar la sensación de un solo escenario en una sola jornada». Fueron tres escenarios y seis jornadas maratonianas que se alargaban más allá de la una de la madrugada. «El sexto día llevábamos todos un tute impresionante y Pilar (Carmina) ahí seguía, tan fresca. Nunca antes se había puesto delante de una cámara y nos llamó la atención la naturalidad con la que actuaba».

Por cierto que su nieto no es el que sale en el spot. Ese se llama Adrián (Mateo en la ficción porque los creativos siempre ponen nombres a los personas «para darles veracidad») y es «un actor super talentoso». El chaval al principio no le hace mucho caso a la abuela, pero acaba poco menos que organizando el sarao. «El concepto del anuncio de Navidad desde hace tres años es la ilusión por compartir y en esa línea va este spot también y todos sus personajes».

El anuncio se ha visto por primera vez hoy y empezará mañana a emitirse en la televisión. «El secretismo en el rodaje es muy importante. De hecho, a los vecinos de Villaviciosa les dijimos que estábamos grabando una película. Para darle verosimilitud a la historia nos imaginamos un título ficticio, 'Blue Christmas' y pusiemos ese nombre en las claquetas de rodaje». Al final la gente del pueblo acabó sabiendo que no era una película, que era el anuncio de la lotería. Y les guardaron el secreto.