Cinco alegaciones para proteger el edificio de Perán en Candás

Exterior del edificio de Perán, en Candás. / P. G.-P.
Exterior del edificio de Perán, en Candás. / P. G.-P.

Fueron presentadas por el Pleno municipal, los vecinos de Perlora, un ganadero, un particular y un estudio profesional

PEPE G.-PUMARINO CANDÁS.

El proyecto de la Demarcación de Costas de Asturias de demolición del edificio ubicado en la bahía de Perán conocido como Casa García Busto que data de finales del siglo XIX ha recibido un total de cinco alegaciones en contra. Las razones expuestas para evitar el derribo proceden del Pleno del Ayuntamiento de Carreño, de la asociación de vecinos Río Espasa de Perlora, de una explotación ganadera, de una propietaria y de un estudio técnico con sede en el inmueble. En ellas, de manera general, se defiende el valor patrimonial del edificio para evitar su desaparición.

En su defensa, el Pleno Municipal de Carreño aportó una abundante documentación en la que se pone de manifiesto el interés de la Corporación para evitar la demolición. También se ampara en una serie de sentencias judiciales que avalan su protección pese a no figurar dentro del inventario urbanístico de edificios protegidos con una antigüedad superior a los 50 años. Por este motivo, el acuerdo plenario incluye además que el Ayuntamiento proceda con la correspondiente corrección del catálogo urbanístico para iniciar el expediente de protección patrimonial y su posterior inclusión en el mencionado inventario.

La causa que motivó el anuncio de la Demarcación de Costas de Asturias de iniciar el proceso de su demolición no fue otro que el vencimiento de la concesión otorgada en 1938, vinculada entonces a una nave industrial conservera y de viviendas para el personal de la misma.

Pruebas documentales

A tenor de la documentación aportada por el grupo municipal de IU al Pleno, esta autorización no parece responder a la realidad de un inmueble construido muchos años antes de dicha concesión. Y para demostrar esta imprecisión se amparan en pruebas documentales que dicen que su primera construcción fue ya en 1895, destinada a albergar un establecimiento de bebidas y comestibles anexo a un conjunto de viviendas adosadas. La tercera planta del inmueble fue utilizada como local de baile en su tiempo.

Entre los valores arquitectónicos del edificio destaca la decoración de su fachada especialmente en los recercos de los vanos, con unas molduras muy cuidadas con motivos florales y vegetales grabados, que se resaltan con pintura rojiza. Un sistema decorativo que fue también utilizado en otras construcciones de la época en Candás.

En cuanto a las pruebas en materia patrimonial y judicial, éstas se remiten a un dictamen de la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA) de 2005. En él se dictamina que este inmueble debe incluirse dentro del suelo urbano de Perán (que no figuraba en la revisión del Plan General de Ordenación Urbana). Esta petición se formuló por parte de la propiedad del inmueble reforzada entonces por el proyecto de paseo marítimo desarrollado por la Demarcación de Costas en el que se respetan estas edificaciones, planificando paseos bordeando las mismas.

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