El Comercio

Otra empresa del grupo entra en preconcurso de acreedores

Elena García, acompañada del abogado Jorge Montoto, charla con un sindicalista, ayer.
Elena García, acompañada del abogado Jorge Montoto, charla con un sindicalista, ayer. / MARIO ROJAS
  • Cartera de Inversiones Melca 'En liquidación' le reclama una deuda que la filial no está en condiciones de afrontar

Apremiada por las deudas, una segunda empresa del Grupo Melca entra en preconcurso de acreedores al declararse insolvente y no poder satisfacer el pago de las deudas que se le reclaman. La primera fue Construcciones Avilés, cuyo administrador único, el propio José Luis García Arias, ha renunciado al cargo. En ambos casos el principal acreedor es Cartera de Inversiones Melca 'En liquidación', la matriz, ahora controlada por el bloque que forman Isabel Becerril, la esposa, en trámite de divorcio, de García Arias, y dos de sus hijos, Elena y Daniel.

El fundador del Grupo Melca había advertido en las declaraciones publicadas el lunes por este periódico de que Cartera de Inversiones Melca 'En Liquidación' «ha ejercido desde 2004 de banco de todas las filiales y participadas. Las sociedades no tienen tesorería, deben dinero a Cartera, y si opta por exigirles la deuda empezarán a caer una detrás de otra. No podrán pagar». En cuanto a los motivos que podrían haber llevado a los actuales gestores y liquidadores a reclamar las deudas a dos de ellas, asegura que «la explicación que encuentro es que lo hacen para fastidiarme».

Puerta abierta

La única fórmula que podría detener el proceso de liquidación es que se ponga de acuerdo la totalidad del capital. García Arias tiene el 47%, por lo que cualquier posibilidad de que esta hipotética situación se hiciese realidad pasa por su firma. Deja un puerta abierta: que el contable, Eduardo Suárez, antaño uno de sus empleados más cercanos, «se vaya de la empresa. Si sigue no habrá nada que hacer», resalta. Le señala como «el artífice de todos esto, el traidor de siempre, el que dirige y el único qué puede arreglarlo».

Si el acuerdo no se produce «habrá que transformar en dinero todo lo que tiene Cartera y sus filiales y vender todas las empresas del grupo. Y el que quiera comprarlas tendrá que pagar el precio de mercado». El plazo para completar el proceso es de tres años, más uno de prórroga.

Según recoge la convocatoria de asamblea general extraordinaria, Construcciones Avilés cuenta con un capital social de 120.000 euros y unos activos valorados en 3,5 millones, y acumula pérdidas de 326.229 euros.

La junta general extraordinaria de accionistas de Construcciones Avilés se ha señalado para el próximo día 8. Es la sociedad que, entre otros bienes, construyó el hotel Silken Villa de Avilés, en la calle de El Prado, donde, tras separarse de su esposa, García Arias se trasladó a vivir para posteriormente trasladarse a la Quinta de Pedregal, en la calle de mismo nombre, sede de algunas de las empresas del grupo. Recientemente su hija Elena, acompañada de otras personas, intentó acceder a la propiedad poco después de que su padre le negase el permiso de forma expresa. El fundador del grupo llamó a la Policía Nacional, que se personó y tomó declaración de lo sucedido. Finalmente su hija y quienes la secundaban desistieron en su actitud.