El Comercio
El Caso Renedo

Cañas dice que Renedo falsificó su firma para un informe cuando estaba cesada

  • La exconsejera de Cultura ha testificado por videoconferencia desde Bruselas en la sexta sesión del juicio oral del 'caso Renedo'

La exconsejera de Cultura Encarnación Rodríguez Cañas ha afirmado hoy que Marta Renedo falsificó su firma el 14 de agosto de 2007 para un informe cuando ya estaba cesada, aprovechando que se encontraba de vacaciones y que en el departamento no había mucha gente trabajando.

Rodríguez Cañas, que ha testificado por videoconferencia desde Bruselas, ha explicado en la sexta sesión del juicio oral del 'caso Renedo', en el que se juzga un supuesta trama de corrupción en la Administración del Principado, que Renedo realizó la falsificación cuando la jefatura que ostentaba había desaparecido del organigrama de la administración.

La cesó el 3 de agosto, poco después de tomar posesión de su cargo, ante la "ineficacia" y su "falta de rigor" que le había demostrada la acusada en su relación cuando la consejera dirigía la administración de la OSPA, ha puntualizado. "No sospeche que Renedo cometiera irregularidades", ha afirmado la ex consejera, que ha apuntado que la cesó por su "dejadez" que mostraba en sus funciones no porque tuviera alguna "animadversión personal" hacia ella.

Ha indicado que comenzó a sospechar de la falsificación de su firma en un expediente para el equipamiento del Centro Cultural Belén de la Montaña por parte de la empresa Igrafo, un proyecto por valor de 198.000 euros que desconocía por completo pese a que su firma estaba estampada en él.

Al principio no tenía claro si sus sospechas de la falsificación de su firma eran ciertas, pero, ha observado, que el dictamen de la policía científica avalo sus dudas. "Las fechas no cuadraban y cuando vi el informe enseguida sospeche que era un expediente falsificado", ha subrayado Rodríguez Cañas, que ha recalcado que "no fue casual" que la persona que ideo este "engaño" eligiera una fechas en las que ella y su gabinete estaban de vacaciones y en la Consejería había poca gente.

La ex consejera ha admitido que con la manipulación de su firma por la falsificadora el expediente había pasado el control administrativo, aunque ha apuntado la dificultad en el control en una Consejería que gestiona 2.000 expedientes al año. Rodríguez Cañas también ha dicho que desconocía el informe sobre el Centro Cultural de Candás y otro en Bimenes y que hubiera personal contratado por la empresa ASAC Comunicaciones trabajando en la Consejería.

En su interrogatorio, el abogado de Renedo intentó cuestionar las afirmaciones de la testigo con declaraciones que había realizado ante el juez de instrucción, pero el presidente del tribunal que juzga el caso le recriminó y le indicó que lo importante era el testimonio que realizaba hoy. Por último, la ex consejera ha negado que tuviera conocimiento que los contratos para equipamientos se facturaran fuera de tiempo o que se modificaran facturas.