El Comercio

«Siempre hay que creer en uno mismo»

Si por algo se conoce a Francisco Javier Gómez Noya es por su esfuerzo, su perseverancia y su dedicación a ese deporte -triatlón- que tantos éxitos le ha regalado. Tres cosas que han llevado al gallego a hacerse un hueco en los Premio Princesa de Asturias, algo que el triatleta considera «muy importante» para su deporte.

No siempre es fácil. Y él lo sabe muy bien. Y es que este año ha sido «diferente» para el quíntuple campeón mundial y cuádruple oro europeo de triatlón: «He tenido un contratiempo que me impidió estar en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro». Después de estar cuatro años con un duro entrenamiento a tan solo un mes de la gran competición, Gómez Noya sufrió un percance muy aparatoso. Aún lo recuerda con recelo, pues se cayó de la bicicleta a una «velocidad muy lenta», lo cual provocó una rotura en el brazo. «Mucha rabia y un gran disgusto» fueron las dos palabras con las que describió ese duro momento que no permitió que participara en los Juegos Olímpicos.

Una situación complicada que sin su «familia y amigos» no hubiera superado. Hay que ser fuerte para aceptar los golpes y los contratiempos que la vida trae. Y él lo sabe bien. Por ello, Gómez Noya quiso dar un consejo: «Nunca hay que tirar la toalla. Hay que creer en uno mismo». Qué mejor receta que las palabras del deportista que ya tiene la mente en la próxima temporada 2017 de triatlón y asegura que todavía puede estar a «más alto nivel».

El caso es que el gallego no para. En la mañana de ayer corrió en el Centro Asturiano de Oviedo con personas que practican su mismo deporte. Cada vez son más los que se apuntan a correr en maratones y carreras populares. Algo que Gómez Noya ve muy bien. Eso sí, también tiene un mensaje para ellos: «Es necesario que establezcan un entrenamiento con un profesional porque no se puede pasar de la nada a todo. Deben tener los pies en el suelo». Y los suyos los veremos pronto en marcha.