Savia nueva para la tradición musical del viejo continente

La Joven Orquesta de la Unión Europea, ayer en Avilés. / MARIETA
La Joven Orquesta de la Unión Europea, ayer en Avilés. / MARIETA

La Joven Orquesta de la Unión Europea celebra la concesión del Princesa de la Concordia dando recitales por Asturias

P. A. MARÍN ESTRADA AVILÉS.

«Una gran familia y un gran grupo de amigos». Así definen a la Joven Orquesta de la Unión Europea (EUYO, por sus siglas en inglés) los músicos que han venido a representarla en los actos de la Semana de los Premios de la Fundación Princesa de Asturias, sumándose a la celebración por el galardón de la Concordia a la institución comunitaria. Una formación de doce instrumentistas (diez de metal y viento, y dos de percusión) ofrece estos días una muestra de su repertorio actuando en diversos puntos de la geografía asturiana: arrancaron el domingo en Oviedo, ayer tocaron en Avilés y hoy harán doblete en Gijón y Cangas de Onís.

En su embajada musical por el Principado la orquesta ha traído un repertorio con piezas de grandes compositores europeos desde el renacimiento al siglo XX: de Monteverdi y William Byrd a Jim Parker y Anon, pasando por Verdi y Bruckner. Un programa que, como han podido comprobar los espectadores ovetentes y avilesinos, comienza con vibrante solemnidad y remata en una auténtica fiesta en la que estos jóvenes combinan sus dotes virtuosistas con el espíritu propio de quien se lo está pasando bien entre amigos y cómplices.

«Nos gusta transmitir al público lo que nosotros sentimos», afirma José Luna (Iznatoraf, Jaén, 1994), uno de los dos españoles presentes en el grupo, y lo corrobora su compañero Alejandro García (Murcia, 1994): «Formamos una familia de gente de toda Europa y el ambiente que hay es muy bueno. Disfrutamos tocando juntos y eso acaba trasladándose a quien nos ve».

Ambos llegaron a la agrupación orquestal, como todos sus miembros, tras superar un riguroso proceso de audiciones. Y en ella han encontrado una excelente oportunidad para completar su formación y también «una plataforma única para nuestro futuro profesional», explica García, ya que «el nivel de la orquesta, de la dirección y del repertorio es de primer orden y así lo valoran las mejores formaciones europeas».

El músico murciano lleva dos años en la UEYO y Luna, tres: «Nos integramos en los distintos proyectos de la orquesta, que tiene su mayor actividad en verano y luego en las giras que se van programando». A su lado, asiente el más veterano de la formación, el belga Bram Morgaert (Bruselas, 1988). Para él no es esta la primera ocasión de visitar Asturias: «Tocamos en Oviedo en 2013 y ahora me hace mucha ilusión volver. Es una parte de España distinta a la que se suele conocer y el público conecta muy bien», dice en perfecto castellano.

Y sin duda esa conexión del público tiene bastante que ver con la calidad y la alegría que desprenden los músicos de esta joven orquesta, un buen ejemplo de los valores representados por la Unión Europea y que ha reconocido el jurado de los Premios Princesa de Asturias.

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