El Comercio

La calificación de 'jardín histórico' imposibilita el desarrollo de La Torriente

Aspecto del interior de la finca de La Torriente.
Aspecto del interior de la finca de La Torriente. / E. C.
  • El Ayuntamiento autoriza la tala de los chopos y el Grupo presenta una alegación para tratar de lograr su descatalogación y poder actuar en la finca

La Torriente es, o no, un jardín que se pueda considerar como 'histórico'. Ese es el dilema fundamental que rodea a la finca adquirida, en su momento, por el Grupo de Cultura Covadonga al costado mismo de su acceso principal y que, al menos en principio, tenía como destino ser reconvertida en un nuevo estacionamiento de vehículos.

Casi un millón de euros supuso aquella compraventa y, de momento, las imposibilidades de llevar adelante acción alguna en su interior, han contribuido a aumentar sus originales condiciones boscosas sin mayor, ni menor, utilidad para los socios grupistas. De momento, ahí está la finca, en torno a los cuatro mil metros cuadrados, esperando un futuro destino, pero todo ello, a día de hoy, choca con no pocos problemas. El primero, y quizás fundamental, el hecho de que desde el servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Gijón se considere toda la finca de La Torriente, tanto la parte adquirida por el Grupo como la otra casi mitad aún de propiedad privada, como un 'jardín de valor histórico'.

Ello, en principio, es tanto como impedir que se pueda poner en peligro la pervivencia de los árboles, algunos de ellos tilos, aunque, como ayer confirmó la alcaldesa a la directiva grupista, sí se autorizará la tala de los chopos por cuestiones de seguridad. Todavía este verano se produjo algún incidente por caída de ramas, y en la calle de Jesús Revuelta fueron talados hace tiempo todos los viejos árboles, a decir del propio Servicio de Parques y Jardines, también por motivos de seguridad.

De todas formas, el Grupo ha alegado contra la catalogación de 'jardín histórico', basado en otros estudios de expertos en la materia, y espera que el nuevo Plan General marque la futura definición, vinculada doblemente a viviendas y zona deportiva. Mientras sea obligado preservar la arboleda, la directiva grupista descarta poder hacer actuación alguna en la finca. El precio sería muy elevado y, aseguran, la rentabilidad en cuanto a plazas de aparcamiento de vehículos, demasiado baja. Parece pues que, a la espera de la aprobación del futuro Plan General, se asume que las posibilidades de actuar sobre la finca de La Torriente son más bien escasas.