El Comercio

fotogalería

Claudio Fernández Junquera, en el despacho de su naviera, GJunquera, en 2013. / PALOMA UCHA

Fallece el naviero Claudio Fernández Junquera, impulsor de El Musel y la Feria

  • Fundador de Alianza Popular en Asturias, fue presidente de la Cámara de Comercio y concejal en la etapa predemocrática

Tenía 85 años y la cabeza lúcida, pero el corazón cansado. Una dolencia cardíaca le había obligado ya, hace tiempo, a dejar en manos de sus hijos GJunquera, la empresa creada por su abuelo y que él convirtió en una de las principales navieras del país. Pero nunca dejó Claudio Fernández Junquera de acudir a las oficinas. Reconocía él, entre risas, que podía ser duro 'aguantar' a un padre como jefe, pero también tenía claro que «el ojo del dueño engorda el ganado». Ayer no pudo seguir aplicando el refrán. Porque Claudio Fernández Junquera, impulsor de El Musel, la Cámara de Comercio, la Feria de Muestras, el Ateneo Jovellanos, la EMA y de la génesis del propio PP asturiano, falleció en su casa.

Y lo hizo con una espina clavada. No ver en pleno funcionamiento la ampliación del puerto al que destinó sus esfuerzos. En 2013, en la última entrevista concedida a EL COMERCIO, aseguraba que él no vería «a pleno funcionamiento esa ampliación», pese a que prometía no morirse «en diez o quince años».

Porque el puerto gijonés era parte ya del ADN del naviero. Su bisabuelo, Luis Adaro Magro, primero y su abuelo, Gumersindo Junquera, después fueron presidentes de la hoy inexistente Junta de Obras del Puerto y cabezas visibles de las obras y ampliaciones iniciales de la instalación gijonesa. La prematura muerte de su padre, presidente del puerto de Avilés, fusilado al comienzo de la Guerra Civil, le convirtió en el ojo derecho de su abuelo. En su heredero. Con el que, no obstante, tuvo, reconocía él, duras negociaciones. «Cuando dije en casa que quería ser militar se armó la de San Quintín. De la negociación arranqué, no obstante, que me dejara hacer Derecho y no Minas, como él quería. Pero de la empresa no hubo forma», aseguraba con una sonrisa.

ASI ante 'los siete'

Y culminados sus estudios en el Colegio de la Inmaculada, inició la carrera de Derecho en Deusto, para acabarla en la Universidad de Oviedo, ya al frente de la empresa familiar. Porque a los 24 años fallece su abuelo que, como él mismo recordaba, «tenía la cabeza perfectamente, pero enfermo el corazón». Desde la naviera como plataforma, Claudio Fernández Junquera desplegó una gran actividad política y social en la ciudad.

Además de pertenecer al consejo de El Musel hasta 2000, también fue uno de los socios fundadores del Ateneo Jovellanos. «Tiene el número 63 de los cien iniciales», recuerda la hoy presidenta de la entidad, Isabel Moro, y presidió durante veinte años la Cámara de Comercio de Gijón.

Desde el órgano cameral impulsó la gran cita ferial de la ciudad. La Feria Internacional de Muestras de Asturias, creada por Luis Adaro, desplegó su potencial durante las dos décadas en las que Claudio Fernández Junquera presidió el ente que la regula. No solo alcanzó en sus mandatos el carácter internacional, sino que sumó la mayoría de sus ampliaciones.

Paralelamente, desarrolló una amplia actividad política. De 1961 a 1967 fue concejal. Era la etapa predemocrática y su cargo no fue por elección sino por tercio familiar. Llegó Claudio Fernández Junquera en los cuatro últimos meses del mandato de Cecilio Oliver, el alcalde que reguló el paso de peatones a Begoña. «Decretó que se debía subir la Cuesta Begoña por la derecha y bajarla por la izquierda», rememoraba en 2013. Oliver dejó paso a Ignacio Bertrand, regidor con el que se pusieron en marcha las empresas municipales de aguas y autobuses.

Ya en democracia, en 1976 se convirtió en presidente de la Asociación de Navieros de Asturias y ese año funda, con otros gijoneses, la Agrupación Social Independiente (ASI). Se presenta en Madrid ante 'los siete': Manuel Fraga, Cruz Martínez, Federico Silva, Licinio de la Fuente, Laureano López Rodó, Enrique Tomás de Carranza y Gonzalo Fernández de la Mora. Los fundadores de Alianza Popular que, juraba él, le eligieron a él como presidente en Asturias «por desempate, porque cada uno representaba a un grupo político».

Al frente de AP en Asturias estuvo hasta las elecciones de 1977, en las que solo logró su partido un representante. «Si pierdes las elecciones, dimites», aseguraba Fernández Junquera, quien tuvo que acudir, de nuevo a Madrid, a presentar su dimisión a Fraga. No lograron convencerle de lo contrario sus compañeros Luis Fernández Vega, quien pagó la primera sede en Oviedo, ni José María Álvarez-Cascos, su mano derecha en Gijón. Pese a no presidir la formación, fue militante del PP hasta el final de sus días.

Fallecimiento de su esposa

Unos últimos marcados por otro final, el de su mujer. Contaba él cómo conoció a una joven gijonesa de apellidos franceses. Una de la que se enamoró, con la que se casó y creó una familia con siete hijos: «Cinco chicas y dos chicos», resaltaba. La gijonesa de apellidos franceses era María Isabel Marmiesse, nieta de un enólogo francés que se trasladó a la Argentina. La vida traería a su hijo a Gijón, donde nació Maribel, como era conocida por todos. Juntos estuvieron hasta que, afectada por una dura enfermedad degenerativa, falleció en enero de 2015. Tenía 83 años.

Su despedida fue uno de los últimos actos públicos a los que acudió Claudio Fernández Junquera. El adiós a su compañera de vida fue otro golpe para su dañado corazón. Hoy son sus hijos -Isabel, María, Claudio, Santiago, Teresa, Inés y Ana- quienes les lloran a ambos. La capilla ardiente está instalada en el Tanatorio de Cabueñes. Su funeral será mañana, a las 11.30 horas, en la iglesia San Julián, de Somió. Los restos mortales de Claudio Fernández Junquera descansarán para siempre en el cementerio municipal de Deva.