El Comercio

«Los edificios históricos son la referencia»

«Los edificios históricos son la referencia»
  • Consideran «absurda» la creación de soportales a su costa. «Si derriban algo que sea lo construido hace 40 años, no lo que tiene un siglo», defienden

  • Propietarios de los bajos con más solera de la calle Jovellanos rechazan el retranqueo del nuevo PGO

«Los edificios históricos de la calle Jovellanos deben ser la referencia para la alineación de la acera y no los que se construyeron muchos años después, que no tienen ningún tipo de valor patrimonial y arquitectónico». Quien así reflexiona es Pepe Abad, que lleva media vida detrás de la barra del Café Bariloche y considera un «sinsentido» que desde la actual revisión del Plan General de Ordenación (PGO) «se dé vía libre a la piqueta» para conseguir un retranqueo que sacrifica inmuebles que tienen más de un siglo de historia. «Si hay que derribar algo para igualar las alineaciones de la calle lo lógico sería hacerlo con inmuebles que se construyeron entre los años 70 ó 80 y no con los tres únicos de la zona que merecen ser conservados», opina.

El propietario del Bariloche resalta que «en Gijón no andamos sobrados de edificios antiguos con interés histórico, pero mientras en otros países se protegen aquí parece que lo que se estila es tirarlos abajo para construir otros nuevos y más feos». Pepe Abad considera que un negocio como el suyo, con 52 años de arraigo en la ciudad e inserto en un edificio con 117 años de historia, se ha ganado gozar de «cierta importancia y solera propias». Buena prueba de esa solera, expone, es que el casetón de entrada que se construyó en el Parchís, cuando entró servicio el aparcamiento bajo la plaza, «está alineado con nosotros y no con los edificios más recientes».

El hostelero asegura que lleva escuchando desde que era un niño que el edificio cuyo bajo ocupa el café tenía los días contados. Abad ve a día de hoy muy complicado llegar a un acuerdo económico con los diferentes propietarios de su edificio, porque además del lucro cesante del Bariloche el promotor que quisiera hacerse con el solar tendría que hacer frente también a los pagos indemnizatorios de la farmacia colindante con Chiqui. «Un recrecido de ocho plantas no sería suficiente para recuperar la inversión», sostiene. «Voy a cumplir 51 años y tengo el firme propósito de jubilarme aquí», añade.

Desde otro bajo con solera de la calle Jovellanos, Román Hernández, encargado de la heladería Los Dos Hermanos, asegura que si no fuera por el refrescante negocio que va a cumplir 40 años en la misma ubicación, el edificio que hace esquina con la calle Jacobo Olañeta ya no existiría. «Encima no vive nadie y los propietarios de las viviendas querían tirarlo. Tuvimos que clausurar el portal porque se nos metían okupas. Salvamos que tenemos protección de monumento y que queremos mantener la actividad aquí», explica Hernández, quien justifica el deterioro del inmueble en que cuando se pintó la fachada en los años 90 no se arregló el tejado, cosa que sí se hizo en el contiguo edificio del Montecarlo.

El heladero también juzga «absurdo» que cada vez se redacte un PGO salga a relucir este tema. «Es curioso que al Ayuntamiento lo que le estorbe son los tres edificios que se construyeron a finales del siglo XIX, que son además los más bonitos de la calle». El encargado de la heladería del Náutico tampoco está de acuerdo con la solución de mantener los edificios a costa de eliminar los bajos para retranquearlos y crear soportales para el paso peatonal: «Esto no es Marqués de San Esteban. Si se hace algo así solo va a servir para generar suciedad, que duerman indigentes y hacer botellón».

Tal y como adelantó EL COMERCIO, la situación de la calle Jovellanos tiene un apartado específico en el borrador de informe del destituido jefe del servicio técnico de Urbanismo, Javier Domingo, en el que se enumeran los errores y omisiones del documento aprobado hace un año por cinco de los seis grupos de la Corporación en el Pleno. En su exposición sobre esta céntrica calle, el técnico señala que en el documento de aprobación inicial (DAI), aprobado por el Pleno, seguramente pasaron inadvertidos a los concejales dos aspectos importantes. Que se recoge una nueva alineación de la calle con un ensanchamiento de la acera y que se deja fuera de ordenación urbanística a tres edificios históricos en previsión de su derribo futuro. Se trata del de la heladería Los Dos Hermanos (Jacobo Olañeta, 1), el de Montecarlo (Cabrales, 1) y el del Bariloche (plaza del Instituto, 1).

Decisión última de los grupos

Por tratarse de un asunto «relevante y controvertido», Domingo emplaza a los grupos a que fijen una posición. El borrador de informe advierte de que «si no existe intención de llevarlo a cabo por la nueva Corporación, se rectifique en el PGO, y si por el contrario se decidiera llevar adelante, habría que comunicarlo expresamente a la Consejería de Cultura del Principado».

El destituido arquitecto jefe de Urbanismo explica que en el caso de la calle Jovellanos la actualización del catálogo urbanístico, que se está tramitando de forma simultánea con el Plan General, tiene efectos directos en la normativa de planeamiento. El motivo es que en el nuevo catálogo se prevé rebajar la protección actual de esos tres inmuebles para posibilitar su desaparición. Los tres edificios tendrían una nueva categoría diseñada al efecto, denominada edificación contextual, para acabar con el actual estrechamiento de la calle Jovellanos. A cambio del derribo y de la unificación de alineaciones en esa calle las nuevas construcciones podrían tener ocho alturas.

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