Emulsa retiró 11.383 heces de perros en Gijón durante 2017

Emulsa retiró 11.383 heces de perros durante 2017
Una mujer recoge los excrementos de su mascota. / JOSÉ SIMAL

Representa una media de 31 excrementos al día. La ordenanza de animales contempla sanciones de 500 euros

Iván Villar
IVÁN VILLARGijón

La empresa municipal de limpieza ha puesto cifra a uno de los problemas de higiene urbana que más quejas ciudadanas genera, la presencia de excrementos de animales en la vía pública. Según consta en la memoria que Emulsa presentará el jueves en su consejo de administración, a lo largo de 2017 sus trabajadores retiraron de la calle 11.383 heces de perros. Este dato equivale a una media de 31,1 al día, si bien no es posible establecer una comparativa con ejercicios anteriores que permita hablar de un mejor o peor comportamiento con respecto a otros años de los dueños de mascotas, al no existir en las memorias anteriores una cuantificación tan exacta.

La ordenanza municipal que regula la tenencia de animales de compañía obliga a las personas que lleven a un perro, sean o no sus propietarios, a la limpieza «inmediata» de los excrementos depositados en espacios tanto públicos como privados de uso común. No hacerlo representa una infracción leve, sancionable según el baremo vigente con una multa de 500 euros. La falta de efectividad de esta norma, dado que no es habitual que los agentes de la autoridad pillen in fraganti a los infractores en el momento en el que sus mascotas realizan la deposición, ha llevado a grupos como Ciudadanos a reclamar que se dé un paso más y se cree un registro de ADN de los perros censados en el concejo, similar al que ya existe en otras ciudades. Contar con este banco de datos permitiría, previo análisis de las heces recogidas, identificar de qué animal procede y, de este modo, sancionar a su propietario, que debería asumir además el coste del laboratorio.

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Pero las cacas de perros no son el único problema que combaten en su día a día los trabajadores del servicio de limpieza viaria. En 2017 también realizaron 3.212 actuaciones de limpieza en puntos donde son habituales los excrementos de palomas y gaviotas, 3.976 en zonas que registran con frecuencia problemas de malos olores y 6.133 correspondientes a manchas en el pavimento. Además hubo 285 actuaciones de retirada de carteles, una campaña especial de limpieza de pegatinas de semáforos, farolas, bancos y papeleras que se cerró con 5.060 retiradas en tan solo 46 días y se eliminaron 7.723 metros cuadrados de pintadas.

La memoria de Emulsa cifra en 444.328 kilómetros lineales la suma de todas las limpiezas de calles realizadas a lo largo del último año, lo que supone un incremento del 0,9% con respecto a 2016, con 3.806 kilómetros más. El documento destaca actuaciones especiales como las campañas de limpieza barrio a barrio, en las que se refuerza el barrido, baldeo y limpieza de hierbajos, que supusieron 4.593 horas de trabajo, así como el plan contra la contaminación en la zona oeste, con 15.489 horas de baldeo, y el de limpieza de los polígonos industriales, con 3.790 horas de trabajo y 60,9 toneladas de residuos recogidos tanto manualmente como con el apoyo de las máquinas barredoras.

A la limpieza de colegios (35 centros de Primaria y cinco escuelas infantiles) y edificios públicos (14 dependencias municipales) se dedicaron 200.128 horas de trabajo, un 4% más que en 2016.

Parques y jardines

El servicio de Parques y Jardines se hizo cargo del mantenimiento de 3,6 millones de metros cuadrados de zonas verdes, un 2,1% más que el año anterior por la incorporación, entre otros, de los jardines de la Quinta La Vega, la carbayera de Paco Aramburu y varios espacios ajardinados de Dolores Ibárruri. La empresa municipal destaca la ampliación de su sistema de riego remoto, que permite optimizar el consumo de agua y cubre ya 386.263 metros cuadrados de superficie, que es la tercera parte de las zonas verdes que cuentan con riego.

En lo que respecta a la recogida de residuos, Emulsa remarca que se haya alcanzado una tasa de reciclaje del 25,3%, aún por debajo del 50% que la UE exige para 2020, principalmente por la implantación en nuevos barrios del contenedor marrón para los restos orgánicos.

El pasado año, los gijoneses generaron 125.566 toneladas de residuos, un 0,7% más que el año anterior. De los recogidos en la vía pública, por cada habitante se separaron para su posterior reciclaje o reutilización 69,3 kilos de basura, frente a los 68,1 de 2016.

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