El Comercio

Las cuentas municipales incumplirán de nuevo en 2017 la regla de gasto

  • El ahorro presupuestario se reduce de 14,1 millones en 2015 a poco más de 100.000 euros el próximo año por las sentencias judiciales

El papel lo aguanta todo. Hasta un límite. La cuadratura del círculo es imposible. Con las sentencia de Villa Magdalena y las expropiaciones de Rodríguez Cabezas sobre la mano, la preocupación, reconoció ayer el concejal de Economía, Rubén Rosón, no era el principal, 27 millones largos de euros entre ambos pufos, «sino los intereses», 10,3 millones. Los técnicos establecieron que tendrían que pagarse, junto a los intereses bancarios, dentro de los gastos corrientes.

«La ley Montoro», como la llamó ayer Ana Tabodada, establece que el ahorro presupuestario -los ingresos corrientes, menos los gastos corrientes- tiene que ser positivo. Sí o sí. Y las cifras no eran buenas, el ahorro de 2015 era de 14,1 millones; el de 2016, de 4,1; en buena parte debido a las sentencias del Plan de Empleo, la devolución de la paga extra y el aumento de las becas de comedor que llegan ya a 6.000 niños. El ahorro para 2017, después de muchas vueltas y ajustes, apenas superará los 100.000 euros. Poco, pero suficiente para librar. Donde no se libra el Ayuntamiento es de incumplir la regla de gasto. La norma dice que el presupuesto solo puede crecer un 2,1% y lo hace más del nueve por ciento. Es un detalle menor. Hacienda no interviene municipios que la incumplen siempre que se atengan a la estabilidad presupuestaria, esa que ahora pende de un hilo de poco más de 100.000 euros.

Con todo, la situación financiera del Ayuntamiento no es mala. A finales de año deberá 56 millones de euros a los bancos. Incluso después de pedir los 32,8 millones a los bancos el próximo año, la deuda seguirá siendo baja, menos del 40% de los ingresos corrientes liquidados, cuando el límite legal establecido está en el 110%.