El Comercio

Sánchez deja el escaño y pide poner fecha al Congreso socialista

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Pedro Sánchez, durante la rueda de prensa / I Atlas

  • El exsecretario general deja claro que dará la batalla orgánica

  • ”Trabajemos juntos por recuperar al PSOE; yo no faltaré a la cita”, dice a los militantes

  • Pide a la gestora que no sancione a quienes esta tarde voten contra la investidura de Rajoy

Pedro Sánchez deja el Congreso de los diputados. El exscecretario general del PSOE no participará ya esta tarde en la votación clave para la investidura de Mariano Rajoy. Hacerlo le habría obligado a elegir entre dos opciones igualmente difíciles de asumir: o abstenerse y claudicar frente a aquellos que le ganaron el pulso interno el pasado 1 de octubre, con Susana Díaz a la cabeza, o votar 'no' e incumplir las mismas normas internas que durante dos años han legitimado cada una de sus decisiones y en las que tendría que ampararse en un futuro si llegara a recuperar el cargo perdido.

Sánchez, visiblemente afectado –hasta el punto de no poder evitar que se le quebrara la voz y se le saltaran las lágrimas– ha comparecido a las 12:30 de la mañana en la sala de prensa de la Cámara Baja para leer una declaración. Declaración de renuncia, y de guerra. Porque si algo ha dejado claro es que no tira la toalla. ”A partir del lunes cojo mi coche para recorrer de nuevo los rincones de España y escuchar a quienes no han sido escuchados que son los militantes de izquierdas de nuestro país. Vamos todos juntos a recuperar el PSOE”, ha anunciado.

El exlider socialista ha advertido incluso a la comisión que dirige el partido desde su dimisión, hace menos de un mes, de que hoy, con la investidura del líder del PP, acaba su mandato. “El lunes deberá poner fecha hora y lugar para la celebración del congreso. Los socialistas queremos votar. Y como militante de e base que paso a ser –ha dicho–, dedicaré a partir del lunes todo mi esfuerzo a defender el derecho a votar de toda la militancia para corregir el equivocado rumbo en el que la gestora ha metido al PSOE”.

En su alegato final ha llamado a las bases a no abandonar ahora el partido. Sus fieles aseguran que el sentimiento de traición entre los militantes es tan alto que son muchos los que aseguran que una vez se formalice que Rajoy es presidente gracias a la abstención socialista romperán el carnet. ”Defendamos y ejerzamos nuestro derecho a votar. Trabajemos juntos por recuperar al PSOE. Yo no faltaré a la cita”, ha insistido.

El exlíder de la oposición también ha reclamado a la gestora que no sancione ni expulse a quienes esta tarde incumplan la disciplina de voto y se ha erigido en su defensor mártir, como el Comité Federal del 1 de octubre, hizo con las bases. No sólo se ha expresado en defensa de los díscolos individuales. Especialmente, ha pedido que no se rompa con el PSC (cuyo apoyo es fundamental para él de cara a las eventuales primarias a secretario general). "Somos muchos los que defenderemos el actual marco de relación entre el PSOE y el PSC. Somos muchos los que defenderemos al PSC”, ha dicho.

Sánchez ha reprochado además a la actual dirección que no haya aceptado una abstención limitada a sólo once diputados. Una decisión que habría permitido igualmente desbloquear la situación institucional y formar Gobierno mientras el grueso del grupo parlamentario mantenía su 'no'. Los 'sanchistas' están convencidos de que Díaz no lo ha consentido para “fulminar lo que quedaba de las cenizas de Pedro”, para no darles tregua y dejar claro quien manda.

Por eso, el ya simple militante de base ha insistido en que no haya castigos para quienes opten por el 'no' pese a todo. “Lo único que les pido es que recuerden que el reglamento del Congreso de los diputados y la Constitución española contemplan el voto en conciencia. Y si tras su lectura siguen dudando –ha subrayado– espero que mi renuncia sirva para frenar un error que alejaría aún más al PSOE de los ciudadanos progresistas”.