El Comercio

Lastra se abstiene «por imperativo» y reclama un congreso a Fernández

  • Trevín cree que la dimisión de Sánchez «marca un camino», en velada alusión a quien comparta sus tesis, y pide «echar agua y no gasolina al incendio socialista»

Adriana Lastra y Antonio Trevín, diputados asturianos del grupo socialista, afín a Pedro Sánchez e integrante de su extinta ejecutiva la primera, partidario del viraje del 'no es no' a la abstención el segundo, representan a la perfección la fractura interna que vive el partido en estos días. Ayer, tras conocer el anuncio de Sánchez de renunciar al escaño para competir de nuevo por el liderazgo, reaccionaron de forma opuesta. Lastra emplazó al presidente de la gestora, Javier Fernández, a convocar de inmediato las primarias y el congreso que deben designar al próximo secretario general. Trevín, por su parte, criticó a quienes, en lugar de contribuir a «apagar el incendio interior del PSOE, echan gasolina en lugar de agua».

Lastra fue dura en su análisis. Durísima. Escenificó su disconformidad a la hora de votar con un «por imperativo, abstención» que resonó en todos los rincones de la Cámara. La mención no era casual porque Javier Fernández, tras el comité federal que decidió el voto en la investidura, precisó que se trataba de un mandato imperativo del máximo órgano entre congresos.

A partir de ahí, no bajó el tono. «Hoy empieza de verdad el futuro del PSOE», apuntó, instando a la gestora en general y a Javier Fernández en particular, cuyo mandato dio por terminado, a no dejar correr los plazos y poner fecha a las primarias y el congreso. «Este partido solo lo cosen los militantes votando», añadió en referencia a las palabras de la andaluza Susana Díaz. Lastra reprochó además a la gestora que haya estimulado la «fractura» del PSOE al negarse a una abstención técnica y determinar el voto de todos sus diputados y, por esa vía, «obligar» a Sánchez a decidir el abandono de su escaño.

Trevín, mientras, mostró su «respeto» por la decisión de Sánchez pero dejó varias ideas para leer entre líneas. Ante la tesitura de votar en contra de la decisión del comité federal «la salida ética es la renuncia al escaño» y lo que ha hecho el ex secretario general «marca un camino», indicó en lo que sonó a recado a quienes en el grupo comparten sus postulados. Pidió, además, «agua y no gasolina» para «apagar el incendio» interno.