La Junta General reprueba al síndico mayor y pide su «renuncia inmediata»

Avelino Viejo./Daniel Mora
Avelino Viejo. / Daniel Mora

Todos los grupos políticos, salvo el PSOE, han apoyado la iniciativa de Podemos, que sale adelante una semana antes de que la Mesa de la Cámara decida si inicia un expediente para revocar a Avelino Viejo | Los socialistas acusan al resto de grupos de hacer «un uso político y partidista» del órgano fiscalizador

Andrés Suárez
ANDRÉS SUÁREZGijón

La Junta General del Principado aprobó esta mañana una iniciativa de Podemos, complementada con una enmienda de IU, que contempla la reprobación del síndico mayor, Avelino Viejo, y la exigencia de su renuncia por su controvertida política en materia de personal, cuestionada por recientes sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Asturias. La propuesta salió adelante con el apoyo de todos los grupos, aunque con matices en sus respectivos discursos, y el único rechazo del PSOE, que acusó al resto de formaciones de hacer «un uso político y partidista» del órgano fiscalizador.

Con la iniciativa parlamentaria para forzar el cese del síndico temporalmente 'congelada', con un informe de los servicios jurídicos de la Cámara que cuestiona la viabilidad de tal planteamiento, la proposición no de ley que esta mañana presentó Podemos supone una reprobación de impacto político pero de nulo efecto práctico. Pero, pese a ello, es inevitable que tiene su miga. «El síndico mayor empaña el buen nombre de su institución cuando tiene a todo su personal nombrado por procedimientos irregulares», objetó el diputado de la formación morada Enrique López, que cree que la situación es «intolerable» y que «no se sostiene» que Viejo pueda continuar en su puesto.

Añadió López que el «blindaje» de que a su juicio disfruta el síndico y las dificultades para forzar su revocación no son lógicas. En ese contexto, a la iniciativa de Podemos se incorporó una enmienda de IU que defiende la «renuncia» de Viejo. El portavoz de la coalición habló de la necesidad de ir «más allá» de la mera reprobación y de la conveniencia de sustituir al síndico mayor para «abrir una nueva etapa» que recupere tanto la «credibilidad perdida» como la desconfianza que, remarcó, se ha abierto entre la Junta General y el órgano fiscalizador.

Hubo coincidencia entre los grupos a la hora de votar a favor de la reprobación de Viejo pero también discrepancias de forma y fondo. La chispa saltó cuando el diputado de Ciudadanos Armando Fernández Bartolomé se retrotrajo a 2005, cuando comenzó a funcionar la Sindicatura, y recordó que PSOE y PP votaron juntos a favor de que Viejo y la actual presidenta del PP asturiano, Mercedes Fernández, fueran designados síndicos. «Aquí sucedió el 'caso Marea' y la Sindicatura no hizo nada», apostilló.

La alusión molestó al PP. José Agustín Cuervas-Mons replicó con la acusación de que gente que hoy forma parte de Ciudadanos ha estado al servicio de la Sindicatura en estos años y que en 2005 miembros del actual grupo parlamentario naranja estaban afiliados al PSOE. Cuervas-Mons, por otro lado, dio el visto bueno de su partido a la reprobación pero instó a los grupos a no quedarse ahí, en un «paripé», y dar pasos en el mecanismo de revocación del síndico.

La reprobación contó también con el voto favorable de Foro, que habló del «gravísimo daño» que Viejo ha provocado sobre una institución «necesaria» en la labor de fiscalización. «Hay razones» para que el síndico abandone su puesto, apuntó Cristina Coto.

El PSOE se quedó solo en el rechazo a la amonestación de Viejo. El portavoz, Marcelino Marcos, admitió que los hechos que se suceden en torno a la Sindicatura de Cuentas «no convienen» al funcionamiento de la institución. Sin embargo, cargó contra los grupos por hacer «un uso político y partidista» del órgano y tildó de «irresponsable» su proceder.

Marcos rechazó que la Sindicatura de Cuentas haya incumplido sentencias. Y disparó por elevación remitiéndose al escenario nacional para hablar de sentencias del Tribunal Supremo relativas a la política de personal del Tribunal de Cuentas. «¿También vamos entonces contra quien toma las decisiones de personal en el Tribunal de Cuentas?», añadió. El portavoz socialista destacó además que los servicios jurídicos de la Cámara han echado por tierra las tesis de los grupos para forzar la revocación de Viejo.

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