El Comercio
Primer día de clase, tras las vacaciones en un colegio.
Primer día de clase, tras las vacaciones en un colegio. / A. ZAPICO

Los sindicatos proponen repartir las vacaciones escolares en cinco periodos

  • La junta de personal defiende que la medida serviría para lograr «un mayor aprovechamiento académico»

La propia Consejería de Educación había advertido de la conveniencia de asistir a la reunión porque la propuesta que se pondría sobre la mesa era «muy novedosa». Y así fue. La Junta de Personal Docente no Universitario de Asturias, es decir, los sindicatos de la enseñanza, han planteado cambiar el tradicional sistema de vacaciones escolares el próximo curso. Acostumbrados históricamente a tres trimestres y tres periodos de descanso (Navidad, Semana Santa y verano), la propuesta sindical supone, es evidente, algo novedoso. Al menos en España, porque en otros países ya siguen sistemas parecidos. La idea principal, según ha podido saber EL COMERCIO, pasa por establecer cinco periodos lectivos y, por lo tanto, cinco periodos de vacaciones. De ese modo, los escolares (tanto de Primaria como de Secundaria) disfrutarían de vacaciones en noviembre, en Navidad, en marzo, en mayo y en verano. «Es un calendario pensado poniendo al alumnado y sus necesidades pedagógicas como principal protagonista», resume la presidenta de la junta, Emma Rodríguez, que insiste en su intención «respetar siempre los intereses de las familias».

Sobre esa base, la junta de personal ha diseñado este calendario de forma unánime. Existe, por lo tanto, pleno acuerdo entre SUATEA, FETE-UGT, ANPE, CC OO, CSIF y CSI para cambiar la organización del curso desde una «perspectiva pedagógica y de conciliación». Y así lo plantearon en la reunión convocada en la mañana de ayer en la Consejería de Educación, en la que debían participar representantes de la propia administración y de la junta de personal, así como los sindicatos de la escuela privada y concertada, directores de Primaria y Secundaria y las federaciones de asociaciones de padres y madres. Cada colectivo llevaba una propuesta distinta. Todas continuistas respecto a lo que se viene aplicando. Excepto la de los sindicatos docentes, que traen un calendario más parecido al que se aplica, por ejemplo, en Francia, donde los escolares tienen también cinco periodos de vacaciones (Todos los Santos, Navidad, invierno, primavera y verano). Otro ejemplo es Alemania, donde en este curso, en concreto, tendrán seis vacaciones (otoño, Navidad, Carnaval, Semana Santa, Pentecostés y verano).

Pero ayer se dio la circunstancia de que los representantes de las familias no habían podido asistir a la cita y se decidió posponer la reunión. El cambio que se propone es de suficiente envergadura como para que sea preferible debatir el asunto con las familias. Emma Rodríguez insiste en esta idea: «Queremos tener la oportunidad de explicarlo bien, proque creemos que a las familias les puede interesar». En cualquier caso, la propuesta es aún eso, una propuesta, susceptible a cambios. Eso sí, exige «un cambio de mentalidad», admiten los docentes, de «pensar en el alumnado y no en las fiestas». De ahí que los presentes optaran por remitir la información a las asociaciones de padres y volver a citarse para el jueves.

Solo 4 días en Semana Santa

La propuesta parte de la base de que se debe respetar un mínimo de 175 días lectivos en el curso marcados por ley. De ese modo, la junta de personal divide el curso 2015-2016 en cinco periodos. Comenzaría el 9 de setiembre para Primaria y el 14 para Secundaria, aunque los días 1, 2 y 3 de setiembre se incluyen también en el calendario de Secundaria porque hay exámenes y evaluaciones. Los cinco periodos durarían entre 31 y 38 días y, entre ellos, habría al menos una semana no lectiva. Las primeras vacaciones serían la primera semana de noviembre. Después, en Navidad. Y la primera de marzo. Y ahí llega una de las grandes novedades: no habrá vacaciones en Semana Santa, cuando únicamente se considerarán no lectivos los dos festivos (Jueves y Viernes Santo). El siguiente descanso sería en mayo, también la primera semana y de ahí, hasta el 24 de junio, último día de curso.

El principal 'truco' para lograr más periodos sin acortar el descanso veraniego y sin «añadir ni uno solo día no lectivo de más» ha sido aprovechar los festivos. Y juntar, por ejemplo, cuatro días al 2 de mayo, que será fiesta porque el 1 es domingo. Por otro lado, se han suprimido otros descansos, como el Día del Profesor, que el curso que viene no se celebraría.