El Parque Natural de Ubiñas-La Mesa ya integra la red de espacios de la biosfera de la UNESCO

Con la incorporación aprobada hoy son seis los núcleos protegidos por este organismo internacional en Asturias

AGENCIASMADRID / OVIEDO
El Parque Natural de Ubiñas-La Mesa ya integra la red de espacios de la biosfera de la UNESCO

El parque natural de Las Ubiñas-La Mesa de Asturias y la isla canaria de La Gomera han sido aceptadas hoy por la UNESCO para que formen parte de su red mundial de reservas de biosfera.

En la reunión del consejo internacional de coordinación de ese programa, que se inició este lunes y se clausurará el viernes próximo, se dio el visto bueno también a la reciente ampliación de la reserva de Doñana y a la nueva zonificación de la de Sierra Nevada, que ya estaban en esa lista.

En total, según el comunicado difundido hoy por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), se añadieron 20 nuevos enclaves, dos de ellos transfronterizos, con lo que esa red mundial cuenta en la actualidad con 598 lugares en 117 países, a los que España aporta 42.

Esas reservas son lugares designados por el programa sobre el hombre y la biosfera (MAB) de la UNESCO como sitios de experimentación de diferentes métodos de gestión integrada de la biodiversidad y de los recursos naturales, ya sean terrestres, costeros marinos o de agua dulce.

De Las Ubiñas-La Mesa se subrayó que comprende bosques maduros que conservan su estado primigenio y poseen "un alto grado" de biodiversidad, en el que hay también especies animales protegidas, como el oso pardo cantábrico, y un patrimonio cultural "de gran riqueza".

Asturias cuenta ahora con seis espacios integrados en esta red mundial: Somiedo, Muniellos-Fuentes del Narcea, Redes, Picos de Europa (compartido con Castilla y León y Cantabria), Ríos Oscos, Eo y Terra de Burón (compartido con Galicia) y Las Ubiñas-La Mesa.

Las reservas de la biosfera son territorios cuyo objetivo es conciliar la conservación del patrimonio natural y cultural con un desarrollo socioeconómico sostenible.

En su funcionamiento resultan especialmente importantes tanto la participación de las comunidades locales como la de los agentes responsables de la planificación y la gestión de la zona.

Estas figuras procuran integrar tres cometidos, la conservación de los recursos naturales y culturales, el desarrollo económico y apoyo logístico (investigación, aprendizaje, intercambio y comunicación) y su aplicación en el territorio.

Entre los factores que beneficiarán a Las Ubiñas-La Mesa con la declaración de reserva de la biosfera destacan el reconocimiento internacional por ser un medio natural de gran diversidad y elevado grado de conservación, la promoción del territorio, el incremento del turismo, la fijación de la población y el freno al despoblamiento.

Asimismo, la zona entrará a formar parte del Club de Producto Turístico reserva de la Biosfera, un sello territorial que se implanta a nivel local pero que cuenta con reconocimiento internacional.

Además, la decisión de la UNESCO propiciará en el territorio un desarrollo económico sostenible y una mejora del nivel de vida de sus habitantes mediante convenios de colaboración entre administraciones en actuaciones relacionadas con las infraestructuras, el saneamiento y la conservación.

El parque natural de Las Ubiñas-La Mesa pasa a integrarse en la Red Española de Reservas de la Biosfera, compuesta desde ahora por cuarenta y cinco espacios que poseen elementos comunes de identificación, difusión y otras actuaciones de interés relativas a los intercambios de experiencias, colaboración y aprendizaje mutuo.

De La Gomera, el organismo citó entre otros el Parque Nacional de Garajonay, inscrito también en la Lista del Patrimonio Mundial y que destaca por su bosque húmedo de laureles y por los cultivos en terrazas, "importantes por su gran significado cultural".

El comité aprobó igualmente la ampliación de la de Doñana, designada como reserva en 1980, y que con el cambio integra el área de transición no incluida en un principio y ensancha la "zona tampón", con lo que se triplica su superficie total.

La reserva de Sierra Nevada había sido nombrada en 1985 y con la nueva zonificación abarca actualmente el núcleo central de la cordillera penibética, cuyas "laderas abruptas son una muestra de la erosión glaciar que configuró su morfología en el pasado".

La lista dejó fuera a la candidatura catalana de las Tierras del Ebro porque incluye en su perímetro la central nuclear de Ascó, pero, según explicaron a Efe fuentes de la UNESCO, puede presentarse otra vez el año que viene con una nueva zonificación.

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