Más de 147.000 asturianos viven en la pobreza y residen en viviendas inseguras

Más de 147.000 asturianos viven en la pobreza y residen en viviendas inseguras

El VIII Informe Foessa sitúa a Asturias entre las comunidades con mayor protección, lo que no evita que casi 64.000 personas estén en la ruina

CHELO TUYA / AGENCIASGIJÓN / MADRID.

Es como decir que el doble de la población de Avilés vive en la pobreza. O que todos los vecinos de Siero están en la pobreza absoluta. O que la mitad del censo de Oviedo reside en infraviviendas. La radiografía que el VIII Informe Foessa sobre Exclusión y Desarrollo Social en España hace de Asturias muestra una región con el 14,3% de sus vecinos en exclusión y con el 15% residiendo en viviendas inseguras o inadecuadas.

Unos porcentajes que se traducen en 147.977 asturianos pobres. Sus recursos no les permiten llegar a fin de mes ni hacer frente a situaciones inesperadas. De ese total, 63.712 están en una situación aún peor. Sus ingresos, o la falta de ellos, les impide algo tan básico como hacer tres comidas diarias o ingerir carne o pescado, al menos, una vez por semana. Su fin de mes comienza a mediados. Son asturianos de todas las edades, incluidos menores de edad. Entre estas personas en exclusión, muchas viven en familias monomarentales, es decir, una mujer sola con hijos o mayores a su cargo.

Pobreza e infravivienda van de la mano. El documento, presentado ayer en la sede de Caritas en Madrid, muestra a un 15% de la población asturiana residiendo en viviendas inadecuadas (102.762 personas) o, directamente, inseguras. En esas casas que no cumplen los requisitos mínimos viven 51.381 asturianos.

Un panorama el asturiano que, sin embargo, no es sinónimo de región poco protectora. La comparativa que realiza Foessa sobre la exclusión social en España evidencia que solo La Rioja o Cantabria tienen tasas inferiores de exclusión a las de Asturias. El resto de comunidades, ya sea en exclusión moderada o severa, superan los porcentajes del Principado.

8,5 millones en todo el país

Unos números que llegan del trabajo de 125 investigadores de 30 universidades y 13 organizaciones de investigación, y basados en una encuesta a 29.000 personas de 11.600 hogares. De los datos se desprende que un total de 8,5 millones de personas en España están en situación de exclusión social, un 18,4% de la población (casi 7 puntos menos que en 2013) pero todavía son 1,2 millones más que antes de la crisis.

Además, de ellos 4,1 millones sufren exclusión social severa y más de 1,8 millones forman el grupo de «expulsados» que «acumulan tal cantidad de dificultades y de tal gravedad que exigirían de una intervención urgente». Son el triple que en 2007, cuando estos «expulsados» de la sociedad eran 600.000.

«La exclusión social se está enquistando. Son 1,2 millones más que en 2007. Esa es la resaca de la crisis, es lo que denominamos la sociedad estancada, un grupo de personas para el que el ascensor de la movilidad social ya no funciona, y no es capaz de parar ni en la primera planta», dijo el coordinador del informe, Guillermo Fernández.

La vivienda es, por primera vez desde antes de la crisis, el principal factor para la exclusión. El informe evidencia, además, las «desventajas» de las mujeres destacando la brecha de ingresos en el empleo y en las prestaciones con un «mayor riesgo de empobrecimiento».