Cien viajeros menos al día desde enero en el aeropuerto de Asturias

Una aeronave de Vueling, en la plataforma del aeropuerto de Asturias./DAMIÁN ARIENZA
Una aeronave de Vueling, en la plataforma del aeropuerto de Asturias. / DAMIÁN ARIENZA

Cierra cinco meses en negativo y registra la mayor caída de la cornisa

Chelo Tuya
CHELO TUYAGijón

Cien viajeros menos cada día desde enero. El aeropuerto de Asturias cierra cinco meses en negativo y registra la mayor caída de usuarios de la cornisa cantábrica. Tanta es su pérdida de pasaje que la terminal de Coruña ha desbancado a la asturiana en el tercer puesto del norte en cuanto a tráfico de pasajeros. El podio norteño queda conformado por los sempiternos aeropuertos líder y segundo, los de Bilbao y Santiago, respectivamente. Cerraron ellos los primeros cinco meses del año con 2.191.092 y 1.072.094 pasajeros cada uno y crecimientos del 8,3 y del 3,4%. Tras ellos, ahora ya no está, como era habitual, el asturiano, sino que es el coruñés el que, con 521.529 usuarios y un crecimiento del 9,1%, se consolida en el tercer lugar.

En cuarta posición aparece ahora el aeropuerto de Asturias. El ligero incremento de 0,2% viajeros en mayo, hasta llegar a los 120.077, no evitó que entre enero y mayo se hayan perdido un 2,9% de usuarios. Pasaron por la terminal 511.565 personas, que son 15.106 menos que en el mismo periodo, pero de 2018.

Todo parece indicar que sigue pagando el aeropuerto asturiano la falta de vuelos internacionales. La recuperación, desde abril, de la ruta con Gatwick que opera Vueling no ha compensado la desaparición de las conexiones con Heathrow, Stansted, Lisboa y París que hasta octubre pasado ofrecían Iberia Express, EasyJet, TAP y Vueling, respectivamente.

En el cómputo de mayo también se nota la falta del vuelo estival que EasyJet ofrecía a Ginebra. Porque la aerolínea británica de bajo coste dejó de operar en octubre pasado desde Asturias, región en la que estaba implantada desde 2005. Tampoco operan ya la lusa TAP ni la 'low-cost' de Iberia.

El retorno de las conexiones, también estivales, que ofrece Volotea con Múnich y Venecia no han servido para engrosar el volumen de viajeros. Solo hubo una operación en cada ruta, lo que se traduce en 200 viajeros en la conexión alemana y 186 en la italiana.

Ni siquiera el tirón de la llegada de competencia al corredor madrileño, el principal nicho de viajeros del aeropuerto asturiano, ha frenado los números rojos. La ruta entre Asturias y Madrid, en la que entró Air Europa el pasado 1 de marzo a competir con Iberia, llegó a 50.635 usuarios en mayo, lo que supone 6.000 billetes más en un mes.

También mejoró sus resultados la ruta con Barcelona, operada en solitario por Vueling. Los tres vuelos diarios lograron en mayo 26.604 usuarios, lo que supone un incremento de 2.500 billetes más respecto a mayo del año pasado.

Santander, un 10% más

Y hasta ahí las buenas noticias. Se enfrenta el aeropuerto de Asturias a un verano en el que las únicas novedades son la ruta con Murcia que ofrece Volotea, con dos frecuencias semanales, y los chárter que han consolidado las agencias de viaje aglutinadas en la patronal OTAVA.

Los vuelos regulares internacionales se resumen la oferta de Vueling a Gatwick y a la de Volotea a Múnich y Venecia. Ni siquiera con París hay una conexión directa. Ni regular ni chárter.

Se centra la oferta asturiana en la conexión con los destinos nacionales. A los ya citados de Madrid, Barcelona y Murcia se unen los vuelos con Baleares (Ibiza, Menorca y Mallorca), Canarias (Lanzarote, Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura), Andalucía (Málaga y Sevilla), Valencia y Alicante.

Mientras, los aeropuertos más cercanos siguen al alza. Si Coruña ya se ha consolidado como el tercero del norte, el de Santander ha experimentado un crecimiento del 10% en cinco meses, hasta llegar a los 438.644 viajeros. Tendrá este verano hasta doce conexiones internacionales, todas de bajo coste operadas por Ryanair.

Todas los intentos del Gobierno regional han pinchado en hueso. En octubre puso en marcha hasta tres concursos de promoción turística diferentes: uno para potenciar las rutas con Madrid y Barcelona, que quedó desierto, y dos para lograr vuelos internacionales. Sólo consiguió, al segundo intento, que Vueling se presentara para el contrato que permitió recuperar la conexión con Londres. Un contrato por el que la compañía del grupo IAG, creado de la fusión de Iberia y British, cobrará más dinero, 1,2 millones, que un año antes. Con un contrato similar estaba obligada a volar a Londres y a París. En el aire, también, el contrato con Volotea. Caduca este año.