El cambiador de ancho instalado en la zona será un modelo de última generación

Fomento licita el encargo en 19,1 millones y pide una instalación más moderna que la que había en Valladolid

R. MUÑIZ GIJÓN.

Junto a la ladera de Campomanes se montará un apartadero para que los trenes de mercancías se echen a un lado y dejen vía libre a los de pasajeros. También habrá un cambiador, lo que permitirá a los trenes de ancho variable pasar de la línea Madrid-Campomanes, que estará en ancho internacional, a la de Campomanes-Gijón, que seguirá durante años en ancho convencional.

Adif Alta Velocidad ha licitado la obra del cambiador y el montaje de los últimos 7,8 kilómetros de vía por 19,1 millones. El pliego indica que el cambiador será TCRS03, la última generación de estas instalaciones.

La primera familia de cambiadores se desarrolló en 1969, para Port Bou e Irún. La red nacional está en ancho convencional, esto es, con carriles separados por 1.668 milímetros, mientras el resto del continente funciona a 1.435, la modalidad estándar o internacional. Esas dos instalaciones permitían a los convoyes pasar a las vías francesas, tras un penoso proceso que consumía varias horas. El desarrollo de la red de alta velocidad española en el ancho internacional, y su necesidad de interoperar con el resto de vías obligó a diseñar soluciones más ágiles.

Cuando el AVE llegaba a Valladolid, el Alvia Gijón-Madrid se encontraba en la capital pucelana un cambiador de la familia TCRS02, por ejemplo. El convoy reducía la velocidad mientras un sistema hidráulico desplazaba las ruedas para adaptarla a las vías siguientes. Frente a él, el TCRS03 sería un sistema más ágil, económico y versátil, según las publicaciones especializadas.

Resta por ver si, además, su diseño tiene en cuenta las frecuentes heladas que durante el invierno ocurren en el lugar, circunstancia que está dando frecuentes problemas en el cambiador ubicado ahora en León.

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