Las madres que enviaron un vídeo sexual con un bebé aceptan un año de cárcel

Una de las acusadas ayer a su entrada a los juzgados ovetenses. / P. L.
Una de las acusadas ayer a su entrada a los juzgados ovetenses. / P. L.

«Lo que vi era terrible», dice el lenense que recibió en su teléfono móvil las imágenes remitidas por las dos marroquíes y que denunció

MARTA VARELA POLA DE LENA / OVIEDO.

Dos mujeres, madres de familia, de origen marroquí aceptaron ayer sendas condenas de un año de prisión al reconocer haber distribuido por Whatsapp un vídeo pornográfico en el que una mujer abusaba de una bebé. Ambas fueron condenadas por corrupción de menores y ahora dicho acuerdo será trasladado a Delegación de Gobierno a efectos que pueda procederse a aplicar la Ley de Extranjería, según se confirmó desde el juzgado.

Las condenadas tenía un vídeo pornográfico que lo enviaron a la mayoría de sus contactos, vía telefónica. En dicha grabación se puede ver a una mujer con una bebé de unos seis meses que está atada de pies y manos, vestida con ropa de cuero y a la que la mujer golpea y abusa de ella. Las acusadas se mostraban ayer en todo momento arrepentidas de su actuación y no dejaban de repetir que no volverían a pasar una foto ni un vídeo de nada. Además excusaron su actuación explicando que, como progenitoras, lo que intentaban es que otras madres lo conociesen para que viesen lo que nunca se debe hacer con los niños. Ellas consideraban que así denunciaban una actitud inasumible por cualquier madre, y que nunca estuvo en su ánimo difundir el vídeo con fines pornográficos.

La Fiscalía acudía ayer a los juzgados ovetenses con una petición de dos años y medio de prisión para cada una de ellas. Pena que podía ser sustituida por la expulsión del país con prohibición de regresar a España en cinco años. Minutos antes de la celebración del juicio hubo conformidad. Defensas y fiscal acordaron que las acusadas, residentes en Roquetas de Mar (Almería), tras reconocerla tenencia del vídeo y su distribución, aceptasen un año de cárcel. Ambas mujeres pusieron de manifiesto que no querían ser expulsadas de España, donde tiene hecha su vida. Una de ellas está casada con un español, y la otra tiene un contrato de trabajo. Ambas son madres de hijos menores de edad.

El vídeo fue denunciado por un vecino de Pola de Lena que, al cambiar de compañía de telefonía móvil y número de teléfono, recibió estas imágenes. Su dureza le consternó y acudió al cuartel de la Guardia Civil a denunciarlo, porque no quería tener problemas. Este vecino mostraba ayer en Oviedo su incredulidad ante que este tipo de vídeos se puedan pasar a otras personas, ya que apuntó que «lo que vi era terrible».

Los hechos se remontan a marzo de 2017. Según el escrito de acusación inicial de la Fiscalía del Principado, una de las acusadas envió el vídeo a la otra y las dos lo remitieron a su vez a numerosos contactos. La primera de ellas lo hizo a la totalidad de los que tenía en la agenda de su móvil.

Uno de ellos resultó ser un número dado de baja y adjudicado a otro cliente, un vecino de Pola de Lena, que no conocía a las dos madres marroquíes.

En cuanto procedió al visionado del mismo, se desplazó al cuartel de la Benemérita de Pola de Lena, donde procedió a realizar la pertinente denuncia.

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