«La cirugía robótica parecía inalcanzable hace casi veinte años»

Un momento de la operación con el Da Vinci./CENTRO MÉDICO
Un momento de la operación con el Da Vinci. / CENTRO MÉDICO

La ginecóloga Lucía Vior, del Centro Médico, realizó la segunda operación en Asturias con el Da Vinci

Laura Fonseca
LAURA FONSECAGijón

Nueva operación en Asturias con el robot Da Vinci. El Centro Médico de Asturias realizó este martes la segunda cirugía robótica. En este caso fue una intervención ginecológica para extirpar un útero (una histerectomía con una linfadenectomía), que llevó a cabo la doctora Lucía Vior, primera cirujana en operar en el Principado con un Da Vinci. «Esta cirugía robótica me parecía inalcanzable cuando ví la primera intervención transmitida en directo desde la Clínica Mayo hace casi veinte años. Parecía ciencia ficción. Todavía no me creo que sea real», indicó la especialista al término de la intervención. Vior estuvo acompañada por un ginecólogo experto en esta técnica, el doctor Ignacio Lobo, del Hospital Basurto de Bilbao y por dos ginecólogas del Centro Médico como ayudantes: Carmen Gutiérrez Cecchini y Ana Cavodonga Suárez. Asimismo, tres enfermeras y un anestesista completaron el equipo de quirófano: Elena Concheso Paniagua como instrumentista, Cristina San Miguel Fontela como instrumentista rotante y María González de Lena Rodríguez como ayudante de anestesia, así como el anestesista Manuel Hernández Bujedo. La operación duró cuatro horas.

La doctora Vior explicó al término de la intervención que «después de muchos años de cirugía laparoscópica, esto supone un avance para la accesibildad a puntos difíciles de la anatomía pélvica por la visión en 3D y la rotación que se transmite a los instrumentos. También para la ergonomía que supone el operar sentada evitando las posturas incómodas de los brazos y el cansancio, lo que mejora la precisión en los movimientos disminuyendo el sangrado y las complicaciones» en los pacientes intervenidos.

Para ponerse al mando del robot Da Vinci y recibir la acreditación de experta en cirugía robótica fue necesario realizar más de treinta horas de simulación, además de acudir a cursos de formación en Bruselas y en el Hospital de Basurto.