Nueve lectores de EL COMERCIO se convierten en 'reporteros por un día' en la Fidma

Los participantes antes del inicio de la actividad 'Reportero por un día' con El Comercio./Daniel Mora
Los participantes antes del inicio de la actividad 'Reportero por un día' con El Comercio. / Daniel Mora

Cada uno elaboró una información relacionada con la actividad que se desarrolla en el día a día del recinto

Eduardo Paneque
EDUARDO PANEQUEGijón

Javier, Carlos, Beatriz, Víctor, Alberto, Paloma, Gonzalo, Paula y Amelia. Nombres propios detrás de la noticia. Ninguno de ellos es periodista pero sí llegaron al stand de El Comercio en la Fidma con la ilusión propia de un primer día en la facultad: los pertinentes nervios, una sonrisa y la arrolladora disposición para aprender cuanto fuera necesario. «A mi esto siempre me ha gustado, hice varios cursos de televisión», comentaba Paula. «Es una de mis carreras frustradas», apuntaba Víctor. Y así, uno tras otro, iban agolpándose esperando a recibir las indicaciones de la actividad que iban a desarrollar durante la mañana.

Quizá para un profesional que esté en ello, la tarea fuera sencilla. Para quien en su día a día se gana la vida como ingeniero informático, administrativa o dependiente, la palabra que aplica es reto. El de ponerse delante de una cámara y de hacerlo para el diario que «siempre hemos visto en casa», coinciden varios participantes durante el corrillo previo a iniciar la actividad. A lo que otro de ellos responde: «No falta nunca porque es que es el que contiene más información local, sea de Gijón o en la edición de Oviedo que es la que yo compro».

Unos minutos amistosos que sirven para transformar el nerviosismo en excitación, ímpetu y empuje. Hay ganas de arrancar. Los nueve integrantes del equipo de 'Reporteros por un día' de El Comercio toman buena nota de los primeros consejos. Se los brinda el subjefe de Local/Asturias del diario y responsable del suplemento de la Feria, Adrián Ausín. Les anima a caminar con los ojos bien abiertos por el recinto porque «a veces, ante algo que puede parecer simple y damos por sentado, tiene una historia o un enfoque detrás que lo convierte en atractivo para el lector». Le da el relevo Mónica Yugueros, directora de Canal 10: «Delante de la cámara tenemos que trasladar naturalidad y no querer mostrarnos como no somos, sin descuidar la vocalización porque tienen que entendernos todo lo que decimos», arranca.

Enfundados en un chaleco identificativo, cada uno elige una especialidad, conformándose tres equipos: presentador de televisión, reportero de calle y entrevistador. Llega el momento de la verdad, el que estaban esperando desde que se inscribieran en la actividad que EL COMERCIO brinda durante la Fidma a sus lectores: ser reporteros. Cada uno ellos dispone de media hora para encontrar aquella historia que creían que valía la pena ser contada. Paloma, Gonzalo y Amelia eligieron el stand de Alimerka porque les llama la atención su compromiso con el medioambiente. Quieren saber más y por ello no estaban dispuesto a ponérselo fácil a los responsables del espacio que, con todo, supieron darles todas las explicaciones que demandaban: los sistemas de transporte ecológico, el uso de bolsas recicladas o el empleo de paneles solares.

Arnaldo García

Para Paula, una seguidora y socia del Sporting desde hace 15 años, parecía clara la elección: contar a cámara cómo el equipo ultima el once ideal con el que arrancará la nueva temporada en segunda división y el manifiesto entusiasmo de la afición que abarrotó las gradas de Mareo en los últimos entrenamientos. En la difícil tarea de redactar para leer en telepróter le acompañó Víctor quien, antes de ponerse a ello, acudió al stand del Ayuntamiento de Gijón dedicado a la innovación y el emprendimiento (Impulsa) para documentarse y hacer los deberes. Cargado de información, tocaba estructurarlo en un información que fuera comprensible incluso para el más ignoto en la materia. Todo fue rodado, como si llevase toda la vida haciéndolo.

Mientras todo esto sucedía, Javier y Beatriz por un lado, Carlos y Alberto por otro, buscaban esas historias que uno se encuentra paseando, deteniéndose, observando, hablando… A éstos últimos les llamó la atención el tipo de labor que desempeña una protectora de animales (de Oviedo) en la Fidma y con ello, al más puro estilo reportero de calle, se adentraron narrando todos los quehaceres. Lo mismo que Javier quien, con la ayuda en la producción de Beatriz, quiso saber más sobre esos espacios tan visitados y 'famosos' edición tras edición: las casas prefabricadas. Y sí, había mucho para contar a juzgar por todos los datos y entresijos que consiguieron obtener.

Tres horas de actividad, de conocer el día a día de la profesión periodística en primera persona donde EL COMERCIO ponía todos los elementos necesarios para que saliera lo mejor posible. El entusiasmo y las ganas lo ponían el grupo de lectores elegidos. Y de eso, iban sobrados. Solo podía salir bien. Tanto que, con el fervor del momento, casi se olvidan de a recompensa: una edición especial del 140 aniversario del decano de la prensa asturiana, una taza y un libro de Ángel González y María de Álvaro eran recibido. ¿Con ganas de repetir? «Sin duda, ya mismo», responden.