Los jesuitas cesan a un sacerdote acusado de abusos en Gijón

Los jesuitas cesan en Logroño a un sacerdote acusado de abusos en Gijón
El colegio de Jesuitas de Logroño, ubicado en la calle Huesca. / JUSTO RODRÍGUEZ

Jorge Enríquez Muñoz, que dio clases en la ciudad entre 2005 y 2008, está inmerso en un proceso penal por agresión sexual

CH. T. / L. J. R. GIJÓN / LOGROÑO.

«Solo no se puede. ¡Pero has puesto tanta gente buena cerca!». Ese, publicado el pasado 3 de enero, fue su último tuit. Nueve días después, el sacerdote jesuita y profesor de Religión Jorge Enríquez Muñoz fue apartado de su actual puesto de maestro, en un colegio jesuita de Logroño, y del sacerdocio. Una persona, a la que dio clase durante su estancia en el colegio de la Inmaculada de Gijón, le acusa de abusos sexuales. «Nos enteramos el pasado día 12 y ese mismo día tomamos la decisión», explicó a EL COMERCIO Antonio Allende, delegado de Educación de la Compañía de Jesús en España.

La petición expresa de la víctima de total anonimato ha llevado a los jesuitas a «no facilitar ningún dato, ni concretar la fecha de lo sucedido ni, tampoco, nada que pueda llevar a dar con su identidad». Para no preocupar a las familias que hayan tenido a sus hijos escolarizados en el centro gijonés cuando ocurrieron los hechos, Enríquez dio clase en Gijón desde 2005, justo al año de ordenarse, hasta 2008, Allende explica que «se trata de un único caso que ya está judicializado».

Por el contrario, sí han dado todos los datos del acusado. «El denunciado es el padre Jorge Enríquez Muñoz y los presuntos abusos habrían ocurrido en Gijón», explican en un comunicado enviado a las familias y que firman el director del colegio de Logroño, Juan Carlos Marañón, y el delegado provincial, Álvaro Alemany. Ambos destacan que emiten el comunicado «desde nuestro compromiso con la transparencia y tolerancia cero ante cualquier tipo de abuso cometido con menores en nuestras instituciones».

La persona denunciante es hoy mayor de edad; los hechos ocurrieron mientras estaba escolarizado en el colegio de la Inmaculada. El profesor acusado daba clases de Religión y llevaba, además, el grupo de Montaña. «Lo que hemos hecho es apartarle de forma inmediata. Ha sido trasladado a otro centro de otra comunidad, donde no tiene acceso a menores ni, tampoco, puede ejercer el sacerdocio en público».

Respeto y colaboración

La causa judicial abierta ha paralizado, explica Allende, «el proceso canónico. Estamos a la espera de que se resuelva el juicio por la vía penal». Cuando esa vía concluya, los jesuitas retomarán el proceso canónico que, no obstante, «está en marcha porque este sacerdote ha sido apartado tanto del trato con menores como del ejercicio en público».

En el comunicado del colegio riojano, al que llegó en 2015, los responsables piden «respeto y colaboración» para «ser capaces de equilibrar la atención y la acogida a la presunta víctima, junto a la presunción de inocencia». Los hechos están siendo juzgados en Asturias, al ser Gijón la ciudad donde ocurrió y en la que reside la víctima.