La Junta rechaza la iniciativa para convertir al lobo en especie cinegética

La Junta rechaza la iniciativa para convertir al lobo en especie cinegética

Solo Foro apoyó la proposición de ley del PP, que asegura que cazar los cánidos hará disminuir los daños al ganado

Marco Menéndez
MARCO MENÉNDEZGijón

La mayoría del pleno de la Junta General del Principado rechazó ayer tomar en consideración la proposición de ley presentada por el Partido Popular para convertir al lobo en especie cinegética, con el fin de reducir los daños que se producen a la cabaña ganadera. Defendió la propuesta el popular Luis Venta, quien explicó que esa medida contribuiría a poner en valor la especie «como un factor importante para su conservación» y que serviría como un adecuado control del lobo de acuerdo con criterios ecológicos.

Los populares solo contaron con el respaldo de Foro, cuya diputada Carmen Fernández indicó que sería una forma de «adaptar la realidad» al número de manadas existentes en Asturias. De todas formas, recordó que su formación ya había presentado una propuesta en ese sentido hace años, sin éxito, pero apuntó que «el PSOE debe decidir si prefiere que el lobo crezca de manera exponencial o que se mantengan las tradiciones ganaderas».

El frente opositor lo formaron PSOE, Podemos e IU. El portavoz socialista, Marcelino Marcos, acusó al PP de presentar argumentos que «no contribuyen a serenar el debate ni a solucionar el problema» y se refirió al plan de gestión del lobo como el instrumento a aplicar en este asunto. Paula Valero, diputada de Podemos, también acusó a los populares de «pretender generar problemas y conflictividad» con un discurso «muy simple», mientras que Ovidio Zapico, de IU, tildó de «demagógica» la intervención del PP al plantear iniciativas que en otras comunidades resultaron «fracasadas» y «absolutamente inviables».

En la abstención se mantuvieron los diputados de Ciudadanos. Su portavoz, Nicanor García, lamentó que el PP no aportara razones científicas que avalaran la propuesta, por lo que apostó de buscar «un equilibrio» y, si fuera necesario, revisar el actual plan del lobo, ya que considera fundamental que se lleven a cabo todas las extracciones de cánidos previstas para este año y que se elevan a 45.