Meteorología avisa de una bajada brusca de las temperaturas tras un fin de semana a 20 grados

Paseo de la playa de San Lorenzo esta mañana./DAMIÁN ARIENZA
Paseo de la playa de San Lorenzo esta mañana. / DAMIÁN ARIENZA

Más de 10.600 personas esquiaron en Pajares y Fuentes el fin de semana, marcado por el calor en toda la región

L. R. / M. M. C.

El tiempo cambia radicalmente, con chubascos y una cota de nieve que descenderá a los mil metros. La bajada de las temperaturas máximas llegará a ser extraordinaria, lo que favorecerá la aparición de heladas en cotas altas de la cordillera. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) tiene activado hasta esta medianoche el aviso amarillo por nevadas en la zona suroccidental, Picos de Europa y el resto de la cordillera, con acumulaciones de cinco centímetros, y por olas de hasta cinco metros.

Un panorama muy distinto al que se vivió este fin de semana. Asturias gozó ayer de otra jornada primaveral y los asturianos no dudaron en disfrutar de todo tipo de actividades al aire libre, desde la playa hasta la nieve, pasando por los merenderos, los paseos en la montaña o las terrazas de los bares. Cualquier lugar era bueno para aprovechar el sol al máximo. La temperatura más alta se registró en Cabrales, con 20,8 grados, seguida de Piloña (19,5), Gijón y Mieres (19,1) y Oviedo (18,5).

En la playa de San Lorenzo se pudo ver no solo a mucha gente paseando por el arenal o tomando el sol, sino también bañándose en las aguas del Cantábrico. En el otro extremo se situaron quienes decidieron disfrutar de la nieve. Las estaciones de Fuentes de Invierno y Valgrande Pajares, que abrieron para los esquiadores la totalidad de sus remontes, recibieron durante este fin de semana a 10.630 usuarios.

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Pero también hubo quien eligió otros lugares para aprovechar el buen tiempo, como, por ejemplo, los Lagos de Covadonga. Fue el caso de la familia vallisoletana formada por Mónica y Fernando junto a sus hijos Inés y Héctor. Destacaron la «belleza» del paraje, si bien apuntaron, un poco decepcionados, que esperaban encontrarse con los Lagos de Covadonga nevados. No pudo ser, aunque el verde y el azul de este espacio protegido sí está en estas fechas enmarcado por el blanco de los Picos nevados, algo que «forma una estampa preciosa», indicaron.

También los navarros Óscar Silvestre y Leyre Villafranca, de la localidad de Peralta, alabaron el pintoresco paisaje. «Es un lugar increíble y se disfruta, aún más si cabe, en un día tan agradable, que invita a pasear entre la naturaleza». Llegar, reconocieron, es un poco complicado en algunos tramos debido al mal estado que presenta la parte final de la carretera, pero «merece la pena, sin duda».