Los apicultores reclaman al Principado que compense los daños de la avispa asiática

Nido de avispa asiática en Serantes. /
Nido de avispa asiática en Serantes.

Consideran que la Administración regional no pone los medios suficientes para acabar con esta especie

D. S. FUENTE

«No significamos nada para el Gobierno del Principado». Así de contundente se expresó Andrea González, presidenta de la Asociación de Abeyeiros del Occidente de Asturias (Abeyoas), quien no comprende cómo la Administración regional no pone los medios suficientes para acabar con la invasión que se está produciendo por parte del avispón asiático.

Esta apicultora, por ejemplo, ha tenido que trasladar sus colmenas desde San Tirso de Abres hasta la zona alta del concejo de Castropol, donde la afección es menor, para evitar la muerte de sus abejas a causa de la avispa asiática.

La consejera de Desarrollo Rural, María Jesús Álvarez, reconoció en sede parlamentaria a preguntas de Podemos que durante once de los doce meses del pasado año recibieron 386 avisos a causa de la localización de nidos de la avispa asiática. Se retiraron sesenta de estos nidos. Los concejos más afectados, según los datos que maneja el Gobierno regional, son Castropol, Taramundi, Vegadeo y San Tirso de Abres.

En opinión de los apicultores, la Administración regional no está poniendo los medios suficientes para acabar con esta plaga e insisten en la necesidad de actuar.

Dentro de la estrategia para la detección y control del avispón asiático, la Consejería de Desarrollo Rural compró materiales por un importe de 17.662,17 euros para luchar contra este insecto invasor, una cantidad que a juicio de Luis Pérez, vicepresidente de Promiel, «es insuficiente». Critica, en ese sentido, que en los presupuestos regionales de este año «no haya partida alguna para luchar contra la avispa» que tantos problemas está generando en el Principado.

Permisos para trampas

Los apicultores no entienden por qué, entre otras cuestiones, se les obliga a pedir permiso para colocar trampas contra esta especie y exigen que «se compensen los daños, como ocurre con producciones ganaderas y agrícolas». Los afectados incluso comparan los daños que les causan estas avispas con los que provocan los ataques de los lobos en las ganaderías y la plaga que afecta a la patata.

Además, el colectivo de apicultores expresó su indignación por unas palabras de la consejera de Desarrollo Rural, quien a preguntas de Foro respondió que «no disponen de datos de producción de miel». Una declaración que a juicio de los apicultores «demuestra el interés que tienen por el sector», lamentó Andrea González.

Promiel considera que el problema se puede solucionar, pero que para ello es preciso que exista «voluntad política y recursos económicos», algo que, de momento, no perciben entre los responsables regionales.