Carlos Sobera, cofrade del Vino de Cangas: «El vino es vida y cultura»

Carlos Sobera besa el cachu al recibir la distinción de la Cofradía del Vino de Cangas. / B. G. H.

La Cofrafía del Vino de Cangas celebra su XVI Gran Capítulo | La tradicional pisada de la uva en la plaza del Ayuntamiento es otro de los actos centrales de la Fiesta de la Vendimia

BELÉN G. HIDALGO

Las capas de colores de las diferentes cofradías se dejaron ver por las calles de Cangas del Narcea desde primera hora de la mañana para participar en la Fiesta de la Vendimia. Sonaron las gaitas, rumbo a la basílica Santa María Magdalena, donde como cada año, se celebró la misa en honor a todos las Cofradías.

Tras la misa, los cofrades desfilaron rumbo a la plaza de La Reguerala donde realizaron una parada para rendir tributo al monumento al 'cachu', obra del artista local Ernesto García del Castillo, 'Neto', que no se quiso perder la fiesta. Allí, el Cofrade Mayor de la Cofradía del Vino de Cangas, Raúl Teimil, explicó la importancia de compartir el vino cangués en ese tradicional cuenco de madera tan representativo de la cultura vinícola canguesa.

En el Teatro Toreno, vecinos y turistas, aguardaban el inicio del XVI Gran Capítulo de la Cofradía. El acto comenzó con el entronamiento de los cofrades de número, César Zapico Alonso y Manuel Cosmen Adelaida, que sellaron su compromiso con la promoción del vino cangués y su cultura. Acto seguido, tomaron el relevo los Cofrades de Honor. Los primeros en jurar su compromiso como embajadores del caldo cangués fueron el Cofrade Mayor de la Cofradía del Desarme, Miguel Ángel de Dios, que reconoció la labor de los cangueses al asegurar que son «un ejemplo a seguir» y el presidente de Otea, José Luis Álvarez Almeida, que prometió «ser fiel al vino de Cangas y sus gentes».

Llegó el turno de besar el cachu a la presentadora de TPA, Sonia Fidalgo, a la que costó terminar la copa de vino que probaba su compromiso y recordó que en Cangas del Narcea aprendió a valorar el mundo que encierra el vino y su tradición. «Cada bodega es un templo», apuntó Fidalgo. Con su característico humor, el televisivo Carlos Sobera, no dudó en pedir más vino en la copa e iniciar el ritual que terminó con el beso al 'cachu'. Sobera defendió que el «el vino es vida y cultura».

El himno de Asturias sonó en el teatro para poner fin al XVI Gran Capítulo de la Cofradía del Vino de Cangas. Por la tarde, el carro tirado por bueyes recorrió las calles de la villa y los vendimiadores representaron la tradicional pisada de la uva en el patio del Ayuntamiento ante centenares de personas.

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