Franco y Primo de Rivera, en el Ayuntamiento de Tapia de Casariego

Aparecen pegatinas de Franco y Primo de Rivera en el Ayuntamiento de Tapia de Casariego

Colocan pegatinas en la Casa Consistorial y en parte del mobiliario urbano de la villa como protesta de la exhumación de los restos del dictador | La alcaldesa cree que se trata de «un grupo organizado»

DAVID S. FUENTE

La Casa Consistorial de Tapia de Casariego amaneció el pasado domingo 'decorada' con dos pegatinas en su puerta principal con las caras de dictador Francisco Franco y el falangista José Antonio Primo de Rivera, cuyos restos descansan en el Valle de los Caídos.

En el caso del adhesivo de Franco aparece su rostro sobre la bandera española con el mensaje «El valle no se toca», en alusión a la exhumación de los restos del dictador. En el caso de la pegatina de Primo de Rivera aparece escrita la frase «Ojalá fuera la mía la última sangre española que se vertiera en discordias civiles», junto al hashtag #Elvallenosetoca.

El Ayuntamiento ha denunciado la situación ante la Guardia Civil, quien confirmó que se habían colocado otras imágenes iguales en señales, farolas y bancos de la entrada a la villa.

Entre el conjunto de pegatinas repartidas se encuentra también una de Hogar Social Madrid, con la insignia del oso y el castillo, un colectivo de ultraderecha que surgió con la crisis económica, contra el capitalismo y el marxismo, y contrario a la inmigración.

Las pegatinas del Ayuntamiento, las dos de la puerta y la pegada en el lateral de la Casa Consistorial, fueron retiradas por la propia alcaldesa, Ana María Vigón, con ayuda de dos concejales del equipo de obierno. El resto «tendremos que estudiar cómo lo hacemos porque supone un gasto extra de limpieza», dijo la regidora. Vigón lamentó los hechos y explicó que «se trata de un grupo organizado, es la forma que tienen de quejarse. No tienen la valentía de expresarlo públicamente de otra manera». La alcaldesa tapiega insiste en que «no es manera de hacer las cosas. Tras 40 años de democracia, no podemos consentir monumentos a dictadores», subrayó.