Villayón y Boal piden el ensanche de la AS-35 tras el segundo accidente en un mes

El camión volcó en una curva de la vía y quedó al borde de un desnivel. / E. C.
El camión volcó en una curva de la vía y quedó al borde de un desnivel. / E. C.

El transportista salió ileso tras volcar su camión en una curva del ramal a Illaso. «Salvó de milagro. Si llega a dar media vuelta más, cae al precipicio»

BELÉN G. HIDALGOVILLAYÓN.

El segundo accidente en apenas un mes en el vial que une Villayón y Boal pone el foco en la peligrosidad de la carretera AS-35. La madrugada de este jueves, según las investigaciones de la Guardia Civil, un camión cisterna que transportaba suero lácteo volcó en una curva cerrada del ramal que comunica la AS-35 con el término de Illaso, un pueblo de Villayón. El vehículo quedó suspendido sobre un pronunciado desnivel a la altura del kilómetro 0.800 de este ramal. Pese a lo aparatoso del vuelco, el conductor salió ileso del siniestro cuyo origen investiga la Guardia Civil. Según relató un vecino de la zona, todo parece indicar que el camión circulaba por esta carretera siguiendo las indicaciones erróneas del GPS.

El Servicio de Emergencias del Principado de Asturias recibió el aviso a las 11.16 horas. Hasta el lugar se desplazó una patrulla de atestados de la Guarcia Civil de Luarca, a la que alertaron a las 11.25 horas. Durante la mañana de ayer se procedió a la retirada del camión cisterna de la zona, para lo cual fue necesaria la intervención de una grúa que izase el vehículo. «Quedó de canto y trabó ahí. El conductor se salvó de milagro. Si llega a dar media vuelta más, cae por el precipio», relató José Manuel Garcí, portavoz de la Plataforma por el ensanche de la carretera AS-35.

«Llueve sobre mojado»

La plataforma, que exige una actuación urgente en la vía, surgió a raíz del accidente mortal del camionero tapiego Israel González, acaecido el pasado 17 de julio. Su vehículo se salió de la vía, chocó contra unos árboles y se despeñó por un desnivel de 25 metros antes de comenzar a arder. «Vamos accidente tras accidente. En un mes ya van dos con apenas 500 metros de distancia», reprochó García, aliviado porque en esta ocasión no haya que lamentar una muerte. «Llueve sobre mojado», dijo el portavoz del colectivo, que aúna a vecinos de Villayón y Boal que ya han iniciado una recogida de firmas y esperan reunirse con el consejero de Infraestructuras, Juan Cofiño. «Con más fuerza que nunca seguiremos reivindicando que se actúe sobre este vial».