El lobo vuelve a causar problemas

Un ejemplar de lobo ibérico hembra paseando alrededor del espacio en el que vive en cautividad en el zoo de La Grandera. /
Un ejemplar de lobo ibérico hembra paseando alrededor del espacio en el que vive en cautividad en el zoo de La Grandera.

Los ataques del cánido están repuntando este año tanto en los Picos como fuera del parque

TERRY BASTERRALlanes

La temporada de pastos de este 2015 está suponiendo un quebradero de cabeza para los ganaderos del Oriente de Asturias. El lobo está causando un importante número de daños, tanto dentro del Parque Nacional de los Picos de Europa, como fuera de él. Algo que está suponiendo notables pérdidas económicas a los pastores.

La situación no es nueva. Es algo que se viene constatando en la región desde hace años. Y es que en la última década los daños del lobo a la ganadería en el conjunto de la región se han duplicado, según los datos oficiales que publica la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (Sadei), situándose en una media de 3.000 expedientes anuales. Esto ha hecho que los fondos que destinan las arcas del Principado a indemnizar a los ganaderos también se dispare y se sitúe ya próximos al millón de euros.

Pero volviendo al año en curso, la situación tampoco es nueva. El informe de gestión del Parque Nacional de los Picos de Europa hecho público a finales de mayo ya indicaba que desde enero hasta el 20 de mayo el lobo había matado 58 reses en los terrenos situados dentro del espacio protegido. La cifra podía parecer pequeña si se comparaba con las 222 cabezas del todo el 2014, pero hay que tener en cuenta que la temporada de pastos se inició a finales de abril. De hecho el propio informe indicaba que «es preocupante lo temprano del comienzo de daños con respecto a a otros años». Y la previsión se ha cumplido.

El consejo de pastores de Cangas de Onís mantuvo una reunión recientemente en la que se constató que los ataques, no sólo no han cesado, sino que han ido a más. Según indicaba José Antonio García Álvarez, en los últimos dos meses han sido cerca de 40 las cabezas de ganado que han muerto por la acción del lobo en los terrenos que este municipio aporta al Parque Nacional. Tal es la preocupación que han solicitado una reunión urgente con la dirección del espacio protegido y con la Consejería de Agroganadería para reclamarles que actúen contra el lobo y lleven a cabo controles sobre este depredador para frenar los daños que causa a la ganadería. A buen seguro esta problemática estará presente en la Fiesta del Pastor, que se celebra mañana, 25 de julio, en la Vega de Enol.

Protestas

Los pastores cangueses ya impulsaron en 2013 una serie de protestas para reclamar acciones contra el lobo. Comenzaron con cortes de carretera y acabaron con una concentración masiva en Oviedo, a la que se sumaron otros ganaderos del Oriente y del conjunto de la región. Y es que los daños no son solo cosa de Cangas de Onís. En otros concejos de los Picos de Europa también el lobo ha matado numerosas reses en lo que va de año, caso de Cabrales, Onís o Amieva.

Pero el lobo también ha actuado en otros municipios del Oriente. Este es el caso de Llanes, Ribadedeva o Peñamellera Alta. Recientemente el Ayuntamiento de Llanes emitía un comunicado en el que indicaba que durante el mes de junio y la primera mitad de julio el cánido había matado 146 ovejas y cabras en los pastos mancomunados de Monte de La Borbolla, Picu Paisano, Valle de Zampoles y La Corona.

Según indican desde el Ayuntamiento estos daños tampoco son novedad. Apuntan desde el Consistorio que a las cifras habría que añadir las muertes causadas por el lobo en la zona occidental del concejo, en el monte de Meré, Ivéu y Teyéu, que el Ayuntamiento cuantifica en 280 cabezas durante los últimos años, de las que solamente 75 fueron indemnizadas.

Precisamente el problema para cobrar las compensaciones del Gobierno regional por los daños del lobo es otra de las quejas de los ganaderos. El concejal de Ganadería llanisco, Javier Martínez, asegura que los ganaderos se encuentran con «grandes dificultades para demostrar fehacientemente que los daños ocasionados fueron causados por el lobo, ya que el hecho de encontrar los restos de los animales atacados antes de las 48 horas requeridas supone una tarea muy complicada que exigiría estar permanentemente en el monte, siendo esta época del año la que requiere una mayor dedicación por parte del ganadero para realizar multitud de tareas».

El Ayuntamiento de Llanes ha remitido un informe detallado a la Consejería de Agroganadería sobre esta situación. También solicitan la adopción de las medidas legales contempladas para revertir esta situación en el Plan del Lobo, ya que Llanes es una zona donde se considera que la presencia del depredador es esporádica. Estas medidas no son otras que realizar controles de población sobre el cánido.

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